23/05/2026
Que seas capáz de reconocer con todos los santos, los que se apartan para servir al Señor, que no puedes dar el pago por el rescate de tu propia alma, que es precio de sangre, porque la paga de cualquier transgresión a la ley de Dios, es la muerte. Que puedas tener claridad y aceptar que hubo quien pagó tu rescate y el de tus hermanos para que puedas llegar justificado ante Dios. Un sacrificio cruel del único justo, limpio y verdadero, es suficiente pago. El amor de éste justo tiene poder para cubrir la multitud de transgresiones de todos los que aceptan ser limpios por él. Que vivas para el amor, en la gracia de Dios.