05/11/2019
Y CAMBIARON LA GLORIA DE DIOS
El capítulo uno de la epístola de San Pablo a los Romanos en el versículo 23, presenta una grave acusación contra la humanidad del tiempo cuando Pablo vivió. Tal rebelión contra los mandamientos divinos, continúa lamentablemente. La fabricación de imágenes inventadas por la mente de los hombres, como podemos mirar actualmente: esculturas, estatuas y pinturas; todo ello indigna al Señor Jesucristo. La palabra de Dios continuamente reprueba su uso, tanto como su tenencia o posesión. Hay en el tiempo presente, algunas que han tomado auge, entre ellas, la cruz, la paloma, el pescado, la muerte, la virgen, el niño dios: Todo esto, producto de la degeneración intelectual a la que sigue una profunda corrupción moral. Cada imagen tiene tras si su leyenda. Conocida para algunos, ignorada por otros. Leyendas que van desde apariciones falsas, o curaciones mentirosas, todo esto falsos milagros.
LA CRUZ NO ES SIMBOLO CRISTIANO
Por ejemplo: al uso de la cruz le acompaña la falsa historia de haber aparecido en el cielo junto con las palabras: CON ESTE SIGNO VENCERAS. Cruz que luce en torres de las iglesias, tanto católicas como evangélicas, en muebles, ventanas, pulpitos, libros de cantos y aun sobre la biblia, profanando con este símbolo tan sagrado libro. Cruz a la que muchas veces se le canta con gran entusiasmo. Sin razonar que el origen de ella es pagano. La cruz no es un símbolo cristiano, pues en sentido espiritual representa el o los padecimientos de cada cristiano por nuestro Señor Jesús y su obra. Literalmente es un objeto de superstición y sin ningún valor. Lo que muchos cristianos ignoran, es que la cruz representa la letra inicial de Tamuz, el ídolo que equivocadamente adoraban los pueblos paganos, y aun el pueblo de Dios incurrió en este horrendo pecado; como escribió el profeta Ezequiel, bajo la inspiración y dirección del Espíritu Santo en el capítulo 8 de su libro verso 3 al 14; donde leemos como aun dentro del templo de Dios cometían esta abominación. Lo que desde luego un cristiano verdadero debe evitar.
LA PALOMA; SIMBOLO DE ISIS, NO DEL ESPIRITU SANTO
Otro ejemplo de degeneración intelectual, es la imagen de la paloma, que en muchas ocasiones está en el cuadro de la llamada providencia o trinidad, supuestamente representando al Espíritu Santo, pero también en himnarios, forros de biblias y otros libros e ilustraciones, pretendiendo sustituir con la figura de un ave la gloria del Espíritu de Dios. La paloma es un símbolo del paganismo anterior a la venida del Señor a la tierra. Fue realmente el símbolo de Isis, una de las falsas divinidades de Egipto. Esta figura de la paloma está en las falsas diosas como Astarté, Cibeles, y aunque parezca increíble, la diosa-virgen, Juno, era frecuentemente representada con una paloma en la cabeza, así como las otras imágenes citadas. Independientemente de esta información, la palabra de Dios prohíbe su uso y su creación. El mandato divino dice; no tendrás y no te harás imagen… Éxodo 20:3-5 y en la repetición de la ley escrita en Deuteronomio 4:15-20 nos pide no corrompernos, ni hacer imágenes de varón o mujer,… figura de ave alguna alada que vuele por el aire. Aunque es muy posible el hecho que algunas personas utilicen este tipo de figuras sin ninguna malicia, esta, no justifica tal actitud, pues es una abierta desobediencia al evangelio, el tener o hacer imágenes, así como el rendirles culto o emplearlas para la evangelización. Ya que en el mundo, un gran número de personas las tiene en sus hogares, negocio, áreas de trabajo, y aun en sus automóviles.
LA FIGURA DEL PEZ: SIMBOLO DE DAGON, Y NO REPRESENTA AL SEÑOR JESUS
Hay un tercer ídolo muy generalizado en el pueblo evangélico, me refiero a la figura de un pescado, cuyas justificaciones para hacerlo y tenerlo, carecen de fundamento bíblico. Tal vez motivadas por desconocer la verdad, o quizás por no permitir que la poderosa lumbre del evangelio ilumine las consciencias adormecidas. Entonces ¿cuál es el origen de la imagen del pez?. Es necesario recordar que cuando Sansón fue traicionado por Dalila, los filisteos le dieron gracias a su dios dagon, y dijeron: Nuestro dios entrego a Sansón nuestro enemigo: Y loaron a su dios, su corazón se fue alegrando y ofrecieron sacrificio a su dios dagon (Jueces 16:23-24). Todos o casi todos sabemos en que termino dicha fiesta, primero Dios le restauro las fuerzas a Sansón y segundo, el edifico cayo y mato más de 3000 hombres. El vocablo dag, en hebreo significa pez, y de ahí el dios pez. Que era representado mitad hombre mitad pez, la mitad hacia abajo era el cuerpo de un pez y de la mitad hacia arriba el cuerpo de un hombre. Por lo cual no es acepto a los ojos de Dios, que quienes le temen tengan una figura semejante al dagon.
También leemos en el libro del profeta Samuel, el robo del arca del pacto de Dios, por parte de los filisteos. Este mueble sagrado fue llevado al templo de dagon, y lo pusieron junto a dagon, al siguiente día, al entrar al templo de dagon, miraron a dagon postrado en tierra delante del arca de Dios, tomaron a dagon, y lo volvieron a su lugar, y tornándose a levantar a la mañana siguiente, he aquí que dagon había caído postrado en tierra delante del arca del Señor, la cabeza y las dos palmas de sus manos estaban cortadas, arrojadas hacia la entrada sobre el umbral, y le había quedado a dagon el tronco solamente, los filisteos dijeron la mano del Dios de Israel es dura contra nuestro dios y pensaron en devolver el arca que habían robado 1 Samuel 5:3-4.
Al observar con detenimiento tal narración; es fácil darse cuenta de lo vano e inútil de poseer o hacer figuras de peces o algún otro animal. Sin embargo, la necia veneración o respeto por ellas llega al extremo cuando miramos en el interior de tales figuras, el nombre de Jesús, lo cual constituye una blasfemia, pues no hay ninguna relación entre el Señor Jesucristo y la figura de algún pez. Aun cuando quisiera disfrazarse con la vana justificación, que este símbolo se usó como distintivo de los cristianos perseguidos. Lo cual no puede comprobarse con algún texto de la biblia; por el contrario, la figura del pez tiene una amplia relación con el dagon de los filisteos. Obviamente no es todo, pues los que gobiernan la iglesia católica, como obispos, cardenales, y el papa, usan lo que ellos llaman mitra, la cual tiene como forma la cabeza de un pez con la quijada abierta. El dios pez de los filisteos y babilonios. Y que actualmente se promueve su consumo como alimento único en la llamada cuaresma, los días viernes. Prohibiendo el uso de alimentos que Dios creó y que la profecía de San Pablo desenmascara a tales maestros de la falsa religión cristiana.
LA MUERTE: EL ÚLTIMO ENEMIGO DE DIOS
La otra imagen, con la cual el enemigo de Dios ha engañado a quienes desconocen su palaba, es la equivocadamente llamada santa muerte. A esta le atribuyen diversos milagros, desde luego todos falsos. Es necesario leer las sagradas escrituras y en este caso lo que dice San Pablo, ya que la muerte es uno de los enemigos de Dios, por eso está escrito: Y el postrer enemigo que será desecho será la muerte 1 Corintios 15:56. Entonces se cumplirá la palabra que esta escrita: sorbida es la muerte con victoria, ¿Dónde esta, oh muerte tu aguijón? ¿Dónde oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muertes es el pecado y la potencia del pecado la ley. Mas también leemos que este enemigo llamado la muerte será lanzado en el lago de fuego (Apocalipsis 20:14). Entonces, ¿cómo podría alguien tener tal imagen de la supuesta muerte, y confiar en ella? Tal acto está ofendiendo al Dios de la gloria. Y solo con el arrepentimiento sincero y la conversión a su palabra puede ser perdonado de tan abominable idolatría.
En conclusión, todas las imágenes o esculturas, sean de metal, papel, madera o cualquier otro material, no tienen virtud alguna. Y aun cuando se desee representar por ellas alguno de los hombres de Dios o a Cristo mismo. De cualquier forma siguen siendo vanidad que ofende a Dios. Que nos aparta del camino angosto. Y conduce a la perdición. Que sin lugar a dudas se opone a los mandamientos intimados para vida.
EL DEBER DE LOS CRISTIANOS
¿Qué debemos hacer los cristianos? Hay tres etapas en la historia de la humanidad, la primera abarca el periodo desde la creación del hombre hasta Moisés. En ella vemos la relación que mantuvieron algunos hombres con Dios. En este tiempo sobresale, en cuanto a lo que hoy nos ocupa, la historia de Jacob. Su mujer Raquel confiaba en las imágenes, sin saberlo su marido (Génesis 31:19) tal vez por la influencia que le daba su padre, Raquel tenía alguna superstición en aquellas figuras. Algún tiempo después Dios ordena a Jacob que vaya a Betel; que viva allí y construya un altar para el Dios que le apareció. Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que estaban con él, quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros y limpiaos,…. Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos. Así como los zarcillos que estaban en sus orejas. Y Jacob los enterró debajo de una encina. Como consecuencia los pueblos enemigos de ellos tuvieron temor de hacerles daño (Génesis 35: 1-5).
La segunda etapa inicia con la intervención divina en la vida de Moisés por medio del cual, el pueblo Hebreo es librado de la opresión en Egipto, y además recibe la palabra de Dios escrita. Es en este tiempo cuando son instruidos para no fornicar con las imágenes, para no prostituirse con los ídolos Escuchemos lo que dice la palabra de Dios: pero aconteció que cuando murió Gedeón los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los Baales (Jueces 8:33). Por tanto no harás alianza con los moradores de aquella tierra, porque fornicaran en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitaran, y comerás de sus sacrificios (Éxodo 34:15). Así nos damos cuenta como en la palabra de Dios se le llama fornicación o prostitución al hecho de adorar dioses ajenos. Grave ofensa ante los ojos de Dios.
La tercer etapa inicia con la venida de Cristo en ella el evangelio es publicado, los apóstoles continúan la predicación iniciada por el Señor. Entre ellos sobresale San Pablo con la explicación de que los hombres dejemos las vanidades y nos volvamos al Dios vivo, creador de todo lo que hay tanto visible como invisible. El, aseguró que no debemos hacer semejante a la divinidad, con el oro o la plata. También nos instruye para no cambiar la naturaleza gloriosa del Dios vivo, por la semejanza de un hombre corruptible, o de aves, o de animales de cuatro pies o de reptiles. Su doctrina nos presenta la grandeza de Dios, lejos de la perversión del pensamiento humano. En tal enseñanza hallamos que cuando no conocíamos a Dios, servíamos a los que por naturaleza no son dioses. Pero que habiéndole conocido, o mejor aún, siendo conocidos por él, no estimemos la gloria del Dios incorruptible, con la creación de ningún tipo de imagen.
El último libro de la biblia nos presenta la persistencia del hombre en la idolatría: los otros hombres que no murieron con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar (Apocalipsis 9:20).
Que la gracia de Nuestro Señor Jesucristo sea con todos. Amén.