Es un movimiento de bautizados católicos que pretende que sus miembros vivan una espiritualidad y acción misionera en sus ambientes, con el carisma y métodos pastorales del Padre José Pawlicki, fundador de este proyecto. Mediante los Encuentros que se llevan a cabo a nivel ciudad, dos veces al año cada vez, somos más los misioneros que, como nos exhorta el documento de Aparecida, nos encontramos l
levando a Cristo a nuestro hermano más cercano. Toda la actividad del Movimiento pretende formar a sus miembros, llamados misioneros, para insertarlos en las parroquias, a través de pequeñas comunidades de fe. Se trata de colaborar en la evangelización actual de América Latina. Después de la llamada del Papa Juan Pablo II a una “nueva evangelización”, el Movimiento Misionero Católico ha tratado de dar nueva vida a la Iglesia Católica. En el corazón del programa está el Encuentro Misionero-Retiro, que es la herramienta que se utiliza para provocar una profunda conversión al Señor para que su mandamiento del amor mutual pueda ser hojas entre los miembros de las pequeñas comunidades cristianas formadas como resultado del Encuentro. Los miembros del Movimiento Misionero Católico están llamados a un servicio gozoso, a convertirse en misioneros laicos para las necesidades de sus comunidades, pero sobre todo, a los alejados de la iglesia. El Movimiento Misionero Católico se encuentra actualmente en varias diócesis de México, de los Estados Unidos, y en Hawai. En México, este Movimiento llegó a la región de la ribera de Chapala – concretamente a la parroquia de S. Luis Soyatlán, a mediados de los años 90’s. Desde ahí se fue extendiendo a otras parroquias y diócesis. Actualmente está presente en las diócesis de Autlán, Guadalajara, San Juan de los Lagos, Ciudad Guzmán, Zamora, Tepic, Tuxtla Gutiérrez, Mexicali y Tijuana. La formación de todos los misioneros y misioneras se continúa a través de la participación semanal en una Pequeña Comunidad de fe, donde nos formamos para evangelizar. La experiencia del Encuentro y la vivencia comunitaria nos hace parte de Cristo y su Iglesia, por eso queremos ser “misioneros”. El MMC posee materiales y experiencias bien orientadas que son un gran instrumento para la misión actual de nuestras iglesias particulares.