11/05/2023
El párrafo siguiente, fue una declaración del enemigo mostrada en visión a Elena de White:
Tendré en el terreno, como agentes míos, a hombres que sostendrán falsas doctrinas mezcladas con suficiente cantidad de verdad como para engañar a las almas. También tendré incrédulos presentes, quienes manifestarán dudas con respecto a los mensajes de advertencia que envía el Señor a su iglesia. Si la gente leyera y creyera esas admoniciones, tendríamos poca esperanza de vencerlas. Pero si podemos apartar su atención de esas advertencias, permanecerán ignorantes de nuestro poder y astucia, y los retendremos en nuestras filas. [...] Si podemos mantener a las almas engañadas por cierto tiempo, la misericordia de Dios se apartará, y él nos las entregará para que las controlemos completamente. Debemos producir distracción y causar división. Debemos destruir su ansiedad por la salvación de su propia alma, e inducirlos a criticar, a juzgar, a acusarse y a condenarse mutuamente, a abrigar egoísmo y enemistad. (TM, p. 475).
El poder del mal únicamente puede ser mantenido en jaque por el poder de Dios. Aprópiate de ese poder.