24/08/2026
En medio de las duras pruebas de la iglesia primitiva, Pablo dejó un recordatorio que sigue vigente hoy
Es muy fácil obsesionarnos con lo que nos duele en el presente y olvidar la promesa del mañana. Lo que hoy estás pasando es solo temporal, no te desgastes mirando la tormenta de hoy; mantén tus ojos en las promesas eternas. Al final, quien sostiene tu vida es el Arquitecto Perfecto de la eternidad.