15/08/2026
Asunción de la santísima
Virgen María, nuestra Madre
La solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María fue fijada en el 15 de agosto ya en el siglo V, con el sentido de "Nacimiento al Cielo" o, en la tradición bizantina, "Dormición" de Nuestra Señora.
En Roma, la fiesta se celebra desde mediados del siglo VII, pero hubo que esperar hasta el 1 de noviembre de 1950, con Pío XII, para que se proclamara el dogma dedicado a María asunta al cielo en cuerpo y alma.
En el Credo Apostólico profesamos nuestra fe en la "Resurrección de la carne" y en la "vida eterna", fin y sentido último del camino de la vida.
Esta promesa de fe se cumple ya en María, como "signo de consuelo y esperanza segura" (Prefacio).
En la celebración eucarística, en el segundo día del triduo dedicado a la Virgen María, el párroco de santo Santiago Tecomán Álvaro Guerrero Cortés dijo en su homilía que dichosa la mujer que tuviste como madre y Jesús contempla “dichoso aquel que escucha la palabra de mi Padre y la ponen en práctica”.
“Nosotros tenemos que parecernos a la Virgen, tener esos valores, esas actitudes, esa manera de ser que ella tiene, es importante que nos parezcamos a ella, que dejemos que nuestra santísima madre, nos eduque, gente de fe, gente grande, por ser creyente, por colaborar con Dios, por hacer obra buena a favor de los demás, esa es nuestra tarea, así que lo más grande que le podemos ofrecer a la santísima virgen es parecernos a ella, ser hombres y mujeres de fe, de obras buenas, esto es lo que hace grande a gente ante los ojos de Jesús”, dijo el sacerdote de santo Santiago de Tecomán Álvaro Guerrero Cortés. (Por: Néstor Raúl Avila Martínez)