30/08/2026
Mateo 9:16-17
Jesús dijo que nadie pone vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rompen y el vino se pierde.
1. EL PROBLEMA NO ES EL VINO, ES EL ODRE
El vino nuevo representa la vida nueva que Jesús trae y la obra del Espíritu Santo.
El odre viejo representa una mente y un corazón endurecidos: orgullo, amargura, falta de perdón, viejas costumbres y una manera de pensar que se resiste al cambio.
No podemos recibir algo nuevo de Dios mientras seguimos aferrados a lo viejo.
2. DIOS NO PONE PARCHES, TRANSFORMA
Jesús no vino a poner un parche sobre nuestra antigua vida. Él vino a hacernos nuevos.
“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron.”
2 Corintios 5:17
Dios no solamente quiere cambiar nuestras circunstancias; quiere cambiar nuestro corazón.
3. ¿CÓMO SER UN ODRE NUEVO?
* Palabra: permite que Dios transforme tu manera de pensar.
* Espíritu Santo: busca su presencia y permite que Él trabaje en ti.
* Proceso: deja que Dios estire tu fe, paciencia, amor y capacidad de perdonar.
CONCLUSIÓN
Muchas veces oramos: “Señor, dame vino nuevo.”
Pero Dios también nos dice:
“Déjame hacerte un odre nuevo.”
No te resistas al proceso. Dios puede estar preparando tu corazón para algo nuevo.
No se trata solamente de pedirle a Dios algo nuevo; se trata de permitirle hacernos nuevos para poder recibirlo.