26/05/2026
A veces cargamos con cosas que parecen marcar nuestra historia para siempre: errores, temores, heridas que no sabemos cómo borrar. Pero Jesús vino precisamente para eso: para deshacer lo que nos ata, para limpiar lo que oscurece, para romper lo que parecía definitivo. Hoy deja que Él pase su mano sobre tu corazón y borre lo que no viene de Dios.
Su gracia no solo restaura, también renueva. Camina ligero, porque Cristo ya venció por ti.
Frase para memorizar: “Jesús borra lo que me roba la paz.”