25/06/2022
El matrimonio lo instituyó Dios desde los principios de esta tierra. La hermana Ilse compartirá con nosotros su testimonio acerca del matrimonio eterno.
"El tener una familia siempre fue una meta para mi desde que era pequeña. Recuerdo una frase que me decían cuando pertenecía a las mujeres jóvenes, "no aspires a menos que un matrimonio en el templo."
Siempre tuve eso en mente, y para poder lograrlo tenía que mantenerme digna de entrar al templo y necesitaba un compañero que fuera digno también. Cuando lo encontré, trabajamos juntos por esa meta. Confiando en que al hacer lo correcto, Dios pondría los medios para lograrlo y así fue.
Hoy, el recuerdo de mi sellamiento me da esperanza y consuelo de saber que pase lo que pase, mi esposo y yo, y la familia que hemos formado, podremos estar juntos más allá de esta vida mortal, si nos mantenemos fieles a las promesas que hicimos con Dios.
Se que Dios es un Padre amoroso que nos ama, y desea que todos sus hijos regresemos a su presencia unidos en familias, y por eso el nos invita a entrar en su santo templo, participar y hacer convenios con Él. Se que Cristo vive y este es su evangelio, y por medio de Él podremos lograr nuestras metas y superar nuestros desafíos. En el nombre de Jesucristo, amén.