Parroquia San José en Los Héroes, Tecámac, México.

Parroquia San José en Los Héroes, Tecámac, México. Horarios de oficina: de Lunes, Martes, Jueves y Viernes de 10:30 a.m. a 02:00 p.m. y de 04:00 p.m. a 06:00 p.m. y el sábado de 10:30 a.m. Fracc. Los Héroes II.

Nuestro objetivo es optimizar la comunicación en nuestro camino a la pastoral, que permita una mayor y mejor participación de fieles y todas y todos los miembros de nuestras comunidades parroquiales. Dirección: Boulevard Jardines, s/n, Sección Jardines, Col. Tecámac, Edo. de Méx. (Casi esquina con Avenida Ozumbilla, entre el Pozo de Agua #8 y la gasolinería.) (Búscanos en google maps como: "Iglesia católica Santísima Trinidad")

Misa dominical:
En Parroquia "San José", Sección Flores: 8:00 a.m., 12:00 a.m. y 17:00 p.m. En Capilla "Santísima Trinidad", Sección Jardines: 8:00 a.m., 11:00 a.m. y 6:00 p.m. En Capilla "Sta. María de Guadalupe", Secc. Ampliación Jardines: 10:00 a.m. En Capilla "Nuestra Señora del Rocío" Secc. Héroes Ozumbilla y Héroes Bosques: 09:30 a.m. Hora Santa (En Capilla de "San José"y "Stma. Trinidad". Jueves 17:00 p.m.). Misa entre semana (En Capilla de "Stma. Lunes, Martes, Jueves y Viernes 08:00 a.m. y en las tardes el Jueves a las 06:00 p.m. y los primeros viernes de mes a las 06:00 p.m.) Confesiones (En Capilla de la "Stma. Jueves de 17:00 p.m.). Catecismo
Escuela de Pastoral

Pastoral Social:
Comedor comunitario (En Capilla de la "Stma. De Lunes a Viernes de 9:00 a.m. a 16:00 p.m.). Bazar (Para recaudación de fondos. En Capilla de la "Stma. Sábado y domingo de 10:00 a 15:00 hrs.). Dispensario de medicamentos (En Capilla de la "Stma. De Lunes a Viernes de 13:00 a.m. a 15:00 p.m.) Hortaliza.

¿Sabías que vamos a Misa con 4 propósitos bien específicos, Sabes cuáles son?Cuando vamos a Misa lo hacemos con cuatro f...
26/08/2026

¿Sabías que vamos a Misa con 4 propósitos bien específicos, Sabes cuáles son?

Cuando vamos a Misa lo hacemos con cuatro fines bien específicos:
*Latréutico.
*Eucarístico.
*Impetratorio.
*Propiciatorio.

En que consiste cada uno de ellos:

LATREUTICO. Vamos a la Santa Misa a Adorar a Dios, la Santa misa es el culto de adoración a Dios por excelencia, no hay adoración a Dios más perfecta que celebrar la Santa Misa. Esto se hace evidente por ejemplo cuando rezamos el Gloria, o las Doxologías cuando reza el sacerdote: _” por Cristo por él y en él.”
O “Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios del Universo…”. Ciertamente cuando estamos arrodillados, en el momento de la Epíclesis cuando el sacerdote impone las manos para que descienda el Espíritu Santo, que envía el Padre desde el cielo para convertir el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, estamos adorando a Dios Trino que se manifiesta; por eso el sacerdote hace una genuflexión después de consagrar el pan y después el vino.

EUCARISTICO. Esto significa acción de gracias, por eso la palabra griega Eujaristós que es nuestra Eucaristía.

IMPETRATORIO. Esto significa que acudimos a la Santa Misa como un acto penitencial, es decir le pedimos perdón a Dios por nuestros pecados, de una manera muy expresa lo hacemos en el acto penitencial en cualquiera de sus cuatro formas; ya sea en el tradicional “yo confieso…”; “Señor ten piedad de nosotros, Cristo ten piedad de nosotros.”; o la forma breve utilizada entre semana: “apiádate Señor de nosotros porque hemos pecado contra ti”. O la cuarta forma en tiempos de Pascua cuando el sacerdote nos asperje con agua bendita, para recordarnos nuestro bautismo que borró nuestro pecado original.

PROPICIATORIO. Esto significa que ofrecemos un sacrificio, como en el pan y el vino ofrecemos en el ofertorio, estamos ofreciendo junto con ellos nuestra vida entera, ese pan y vino es un símbolo de nuestra vida que ofrecemos a Dios junto con el sacerdote, para que el Espíritu Santo que envía el Padre desde el cielo los convierta en el Cuerpo y la Sangre del Hijo que se ofrece por nuestra salvación.

Se consciente de estos cuatro puntos cada vez que participes de la Santa Misa, Si lo haces de seguro tu participación será mucho más plena y fructuosa y tu encuentro con el Señor será más pleno.

Los 5 enemigos que te roban la paz:1- La PreocupaciónLa preocupación hace que el problema se convierte en un foco, en el...
26/08/2026

Los 5 enemigos que te roban la paz:

1- La Preocupación

La preocupación hace que el problema se convierte en un foco, en el cual se centra toda la atención. Cuando alguien está preocupado no puede dejar de pensar en la situación que está viviendo.

La preocupación es un enemigo que roba la paz, trae miedo, inseguridad y puede llegar a afectar la salud, tanto física como mental.

El mejor remedio para la preocupación se encuentra en Filipenses 4:6, que dice: «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

2- La Culpa

Cuando se ha cometido algún pecado, el sentimiento de culpa puede hacer que una persona pierda su paz y se aleje de Dios. Lo mejor que se puede hacer es confesar la falta y pedir perdón; una vez el pecador se arrepiente Dios se encarga de perdonarlo y limpiarlo de su pecado.

«Pero si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad», (1 Juan 1:9).

3- La Ansiedad

Cuando alguien pasa por un problema, el deseo por resolver la situación puede generarle mucha ansiedad; una persona ansiosa siente angustia y se desespera por tomar el control de la situación.

El Señor tiene una palabra para todos los que están ansiosos: «Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes», (1 Pedro 5:7).

4- El Miedo

El temor suele ser uno de los principales enemigos de la paz; genera inseguridad y se convierte en un obstáculo para la fe. La única forma de enfrentar el temor es con ayuda de la Palabra de Dios.

«Cuando siento miedo, confío en ti, mi Dios, y te alabo por tus promesas; Confío en ti, mi Dios, y ya no siento miedo. ¡Nadie podrá hacerme daño jamás!», (Salmos 56:3).

5- La incredulidad

Sin fe no hay paz; es por ello que en medio de una situación adversa, puede faltar todo menos la fe.

La fe es la única garantía de tener paz porque reafirma la confianza y la seguridad de que Dios va obrar en medio del problema.

«E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad», Marcos 9:24. En esos momentos cuando llega la incredulidad Dios es el único que puede ayudarle a confiar.

«Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús», (Filipenses 4:7).

.Respuesta a un evangélico: ¿Dónde aparecen los cardenales ?en la Biblia. 📖Estimado hermano en Cristo, la palabra "carde...
26/08/2026

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Respuesta a un evangélico: ¿Dónde aparecen los cardenales ?en la Biblia. 📖

Estimado hermano en Cristo, la palabra "cardenal" no aparece en la Biblia, pero eso no significa que la institución de los cardenales sea contraria a la enseñanza bíblica. La Iglesia Católica reconoce que muchas de sus tradiciones y estructuras no están explícitamente mencionadas en la Biblia, pero se basan en la enseñanza y la práctica de la Iglesia primitiva y en la guía del Espíritu Santo.

La institución de los cardenales se remonta a la época medieval, cuando se establecieron las diócesis y las diócesis más importantes recibieron el título de "cardenal", que significaba "principales" o "importantes". Con el tiempo, los cardenales se convirtieron en los principales consejeros del Papa y se les confió la responsabilidad de elegir al nuevo Papa en caso de que el cargo quedara vacante.

Si bien la palabra "cardenal" no se menciona en la Biblia, sí encontramos principios bíblicos que respaldan la existencia de los cardenales y su papel en la Iglesia. En primer lugar, la Biblia enseña que Dios ha establecido una estructura jerárquica en la Iglesia (Efesios 4, 11-12), con líderes designados para guiar y enseñar a los fieles. Los cardenales son líderes designados por el Papa para asesorarlo y ayudarlo en su tarea de guiar a la Iglesia.

En segundo lugar, la Biblia nos muestra ejemplos de líderes en la Iglesia que fueron elegidos por un grupo de personas. Por ejemplo, en Hechos 6, 1-6, los apóstoles designaron a siete hombres para servir en el ministerio de la Iglesia en Jerusalén. Del mismo modo, los cardenales son elegidos por el Papa para servir en su consejo y en la elección de su sucesor.

En tercer lugar, la elección de líderes en la Iglesia es un tema importante en la Biblia. Por ejemplo, en el libro de los Hechos, se describe cómo los apóstoles oraron y buscaron la guía del Espíritu Santo para elegir a un reemplazo para Judas (Hechos 1, 21-26). De manera similar, los cardenales oran y buscan la guía del Espíritu Santo para elegir al nuevo Papa.

Por qué un Diácono no puede Consagrar o Confesar?Vamos a platicar sobre por qué un diácono no puede consagrar la Eucaris...
26/08/2026

Por qué un Diácono no puede Consagrar o Confesar?

Vamos a platicar sobre por qué un diácono no puede consagrar la Eucaristía ni oír confesiones.

Primero, hay que entender quién es un diácono y cuál es su papel en la Iglesia. Un diácono es uno de los tres grados del sacramento del orden, junto con los presbíteros (sacerdotes) y los obispos. El diácono tiene un papel muy importante en la Iglesia y su servicio se centra en la proclamación del Evangelio, el servicio litúrgico y la caridad.

El Orden Sacerdotal

La estructura de la jerarquía en la Iglesia Católica es fundamental para entender por qué ciertas funciones están reservadas a los sacerdotes y obispos. La jerarquía tiene sus raíces en la Biblia y la Tradición de la Iglesia.

En el sacramento del orden, hay tres grados:

1. Obispo: Tiene la plenitud del sacramento del orden y puede conferir los tres grados del orden: diaconado, presbiterado y episcopado.

2. Presbítero (Sacerdote): Colabora con el obispo en su ministerio y puede celebrar la Eucaristía, oír confesiones, administrar el sacramento de la unción de los enfermos, y realizar otros sacramentos.

3. Diácono: Ordenado para el servicio, la proclamación del Evangelio y la asistencia en la liturgia.

Consagración de la Eucaristía

La Eucaristía es el sacramento central de nuestra fe. En la Misa, el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, lo que conocemos como la transubstanciación. Este acto de consagrar el pan y el vino se lleva a cabo en las palabras de la consagración, dichas por el sacerdote durante la Plegaria Eucarística: "Esto es mi cuerpo... Esta es mi sangre..."

Para que el pan y el vino se conviertan verdaderamente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, es necesario que quien realice la consagración esté validamente ordenado para ello. Solo los sacerdotes y los obispos han recibido el sacramento del orden en el grado que les permite actuar "in persona Christi" (en la persona de Cristo) durante la Misa. Esta capacidad de actuar en la persona de Cristo es conferida a través del sacramento del orden de una manera especial, que les permite consagrar la Eucaristía. En palabras del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), número 1411:

"Solamente los sacerdotes válidamente ordenados pueden presidir la Eucaristía y consagrar el pan y el vino para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre del Señor."

Los diáconos, aunque son ordenados y tienen un papel litúrgico y pastoral muy importante, no han recibido la ordenación sacerdotal, y por lo tanto, no pueden realizar la consagración.

El Sacramento de la Reconciliación (Confesión)

El sacramento de la reconciliación, comúnmente conocido como confesión, es otro aspecto esencial del ministerio sacerdotal. Durante la confesión, el sacerdote actúa en la persona de Cristo y también como representante de la Iglesia. A través del poder conferido por el sacramento del orden, el sacerdote tiene la autoridad para absolver los pecados en nombre de Cristo.

En el Evangelio de Juan (20,22-23), Jesús les da a sus apóstoles el poder de perdonar los pecados:

"Sopló sobre ellos y les dijo: 'Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.'"
Este poder de perdonar pecados ha sido transmitido a través de la sucesión apostólica a los obispos y sacerdotes. Los diáconos, al no haber recibido la ordenación sacerdotal, no tienen este poder.

El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), en el número 1461, afirma:

"El perdón de los pecados cometidos después del Bautismo es conferido por un sacramento propio llamado el sacramento de la conversión, de la confesión, de la penitencia o de la reconciliación. Quien puede perdonar los pecados es el obispo y el presbítero por virtud del sacramento del Orden."
El Papel del Diácono

A pesar de que los diáconos no pueden consagrar ni confesar, su papel es crucial y muy valioso en la vida de la Iglesia. Los diáconos pueden bautizar, asistir y bendecir matrimonios, proclamar el Evangelio y predicar, presidir servicios funerarios y actos litúrgicos como la Liturgia de las Horas, y servir en diversos ministerios de caridad y administración.

Los diáconos son llamados a ser servidores, siguiendo el ejemplo de Cristo, el Siervo por excelencia. Su vocación es una manifestación del amor y el servicio cristiano en el mundo, y su ministerio complementa y enriquece el trabajo de los sacerdotes y obispos.

La estructura jerárquica y sacramental de la Iglesia no es una cuestión de privilegio, sino de servicio y de la correcta administración de los sacramentos que Cristo nos dejó. Cada grado del orden tiene su propia dignidad y misión específica. Los sacerdotes y obispos, con el poder de consagrar y absolver, sirven a la comunidad de una manera que refleja su particular participación en el sacerdocio de Cristo. Los diáconos, por su parte, encarnan el servicio y la caridad, apoyando y extendiendo el ministerio de la Iglesia en múltiples formas.

Espero que esta explicación te haya aclarado un poco más sobre por qué los diáconos no pueden consagrar ni confesar. Cada ministerio dentro de la Iglesia tiene su propia belleza y propósito, y todos juntos formamos el Cuerpo de Cristo, cada uno con su función específica y esencial. ¡Dios te bendiga!

En el corazón de Egipto se conservó un pequeño fragmento de papiro que alberga un tesoro invaluable para la fe católica:...
26/08/2026

En el corazón de Egipto se conservó un pequeño fragmento de papiro que alberga un tesoro invaluable para la fe católica: la oración más antigua dedicada a la Santísima Virgen María de la que se tenga registro.

Conocida bajo el nombre de SUB TUUM PRESÍDIUM (BAJO TÚ AMPARO), la plegaria dice en sus líneas fundacionales :

*«BAJO TU COMPASIÓN NOS ACOGEMOS, MADRE DE DIOS; NO DESPRECIES NUESTRAS PETICIONES EN LA NECESIDAD, ANTES BIEN, LÍBRANOS DEL PELIGRO»*

Catalogado como el Papiro Rylands 470 y custodiado en la Biblioteca John Rylands de Mánchester, este manuscrito ha sido fechado por los historiadores en el siglo III. Lo más impactante del texto es la utilización del título teológico de *THEOTOKOS* (MADRE DE DIOS) siglos antes de que el Concilio de Éfeso lo proclamara solemnemente de forma oficial en el año 431.

Este pergamino prueba de manera irrefutable que, desde los albores de la Iglesia y en medio de las primeras persecuciones, las comunidades cristianas ya recurrían con plena confianza a la intercesión, protección y amparo maternal de la Virgen María.

XXI Domingo del Tiempo Ordinario. Comunidad Nuestra Señora del Rocio.Celebración: 9:30 am
24/08/2026

XXI Domingo del Tiempo Ordinario.
Comunidad Nuestra Señora del Rocio.
Celebración: 9:30 am

24/08/2026
24/08/2026

XXI Domingo del Tiempo Ordinario.
Comunidad Nuestra Señora del Rocio.
Celebración: 9:30 am

Catequesis 3: El llamado a servir a Cristo y a la Iglesia“Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí ...
22/08/2026

Catequesis 3: El llamado a servir a Cristo y a la Iglesia

“Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí estará también mi servidor.”
Juan 12,26

El llamado a servir

Nadie se convierte en Ministro de la Palabra por buscar reconocimiento o protagonismo. Este ministerio nace de un llamado de Cristo, que invita a algunos de sus discípulos a servir a la Iglesia anunciando con fidelidad la Palabra de Dios.

El Señor no llama a los más perfectos; llama a quienes están dispuestos a dejarse formar, a crecer en la fe y a poner sus dones al servicio de los demás.

Ser Ministro de la Palabra significa responder generosamente: “Aquí estoy, Señor; envíame.” (Isaías 6,8).

Servir a Cristo

Cada vez que proclamas la Sagrada Escritura, sirves al mismo Cristo, porque Él sigue hablando a su pueblo por medio de su Palabra.

Por eso, el ministro debe acercarse al ambón con un corazón limpio, preparado en la oración y consciente de la grandeza de la misión que ha recibido.

No se trata de leer bien; se trata de permitir que Cristo hable a través de tu voz.

Servir a la Iglesia

El Ministro de la Palabra sirve también a toda la comunidad cristiana.

Su proclamación ayuda a que los fieles conozcan mejor el Evangelio, fortalezcan su fe y respondan al llamado de Dios.

Por eso, este ministerio exige:

* Humildad para servir sin buscar aplausos.
* Amor por la Iglesia y su liturgia.
* Respeto por la Palabra de Dios.
* Puntualidad y responsabilidad.
* Testimonio de vida cristiana.

Para reflexionar

* ¿Sirvo por amor a Cristo o por ser visto?
* ¿Me preparo espiritual y humanamente para este ministerio?
* ¿Mi vida refleja el Evangelio que proclamo?

Compromiso

Hoy ofreceré mi servicio con humildad, recordando que toda gloria pertenece a Dios y que soy solamente un instrumento en sus manos.

Oración

Señor Jesús, gracias por llamarme a servirte en el ministerio de la Palabra. Haz de mí un servidor humilde y fiel. Que nunca busque mi propia gloria, sino la tuya. Que cada vez que proclame las Sagradas Escrituras, mi voz permita a los fieles escuchar tu voz. Fortalece mi fe, aumenta mi amor por tu Iglesia y ayúdame a vivir aquello que anuncio. Amén.

“El que quiera ser el primero, que sea el servidor de todos.”
Marcos 9,35

Pedro J García

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22/08/2026

Viernes de la XX Semana del Tiempo Ordinario.
Hora Santa en Reparación al Sagrado Corazón de Jesús.
Capilla Santísima Trinidad
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Dirección

Boulevard Jardines, Los Héroes
Tecamac
55764

Horario de Apertura

Lunes 12pm - 5pm
Martes 12pm - 5pm
Miércoles 12pm - 5pm
Jueves 12pm - 5pm
Viernes 12pm - 5pm
Domingo 8am - 7pm

Teléfono

+525633304823

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Parroquia San José en Los Héroes, Tecámac, México. publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Parroquia San José en Los Héroes, Tecámac, México.:

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