02/08/2026
LO QUE VIVIMOS AYER EN IGUALA - CÉLULA INFANTIL DE LA HERMANA CECILIA
Ayer Dios me permitió vivir uno de esos momentos que se quedan marcados en el alma.
Estuvimos en la Ciudad de Iguala, en la célula de nuestra amada hermana Cecilia. Y lo que vi ahí no fue una simple reunión... fue la gloria de Dios descendiendo sobre los más pequeños.
Es una célula infantil que Dios mismo ha levantado, que Dios ha restaurado. Son niños, sí, pero son niños con un corazón gigante para adorar.
Lo que vivimos ayer fue un momento de impacto, un momento de adoración pura. Ver a esos niños alabando, glorificando a Dios, derramando su corazón y sus lágrimas delante de su presencia, es algo que no se puede explicar con palabras. Hay que vivirlo.
Ahí entendí que cuando un niño adora, el cielo se detiene a escuchar.
Quiero primeramente darle toda la gloria y la honra a Dios por esta invitación tan hermosa, y agradecer con todo mi corazón a nuestra hermana Ceci por abrirnos las puertas y permitirnos servirle a nuestro Dios en ese lugar.
Hermana Cecilia, la felicito con mucho cariño. Usted está haciendo un trabajo eterno. Lo que usted siembra en esos niños hoy, Dios lo va a cosechar mañana en pastores, en evangelistas, en adoradores. Siga adelante, porque aunque esta célula acaba de iniciar, es una célula que va a impactar a Iguala y a muchos corazones.
*Es como la semilla de mostaza:*
> *Mateo 13:31-32* "El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol."
Así es esta célula. Hoy parece pequeña, pero lleva dentro la grandeza de un avivamiento.
La Biblia dice:
> *Mateo 19:14* "Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos."
> *Salmos 8:2* "De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo y al vengativo."
> *Deuteronomio 6:6-7* "Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos..."
Dios está levantando una generación que no va a pedir permiso para adorar. Una generación que no se avergüenza de llorar en su presencia.
Iguala va a ser tocada por estos niños. Yo lo creo.
Que Dios siga bendiciendo su vida y su hermoso ministerio, hermana Cecilia. Lo mejor está por venir.
*¡Toda la gloria sea para Cristo!*