23/05/2026
🔥🕊 Novena al Espíritu Santo, Último día.
En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo.
🔥 Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo, padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, y doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
Amén.
🕊 Noveno día
📖 Texto bíblico:
“Más el fruto del Espíritu es el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre y la templanza; contra tales cosas no hay ley” Gálatas 5, 22-23
🙏🏻 Oración por los frutos del Espíritu Santo:
Ven y lléname, Oh Divino Espíritu. Llena mi corazón con tus frutos celestiales: Tu amor por los demás, tu alegría, tu paz, tu bondad, tu generosidad, tu fidelidad, tu gentileza y tu templanza, que nunca me canse de servir a Dios. Mantenme cerca de ti para que mi vida produzca frutos en abundancia. Ayúdame a someterme continuamente y fielmente a tu inspiración divina para unirme eternamente a ti en el amor del Padre y del Hijo.
Amén.
🕊 En un momento de silencio, pidámosle una gracia al Espíritu Santo. (Rezamos un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.)
🔥 Acto de consagración al Espíritu Santo:
Ante la gran multitud de testigos celestiales, me ofrezco, de alma y de cuerpo a ti, eterno espíritu de Dios. Adoro la brillantez de tu pureza, la infalible rectitud de tu justicia, y la naturaleza incondicional de tu amor. Tú eres la fortaleza y luz de mi alma. En ti vivo y me muevo y existo. No quiero ofenderte nunca con mi infidelidad, y te pido con todo mi corazón me ayudes a evitar aún el más pequeño de los pecados contra ti. Guarda con tu misericordia mis pensamientos y concédeme siempre buscar tu luz, escuchar tu voz, y seguir tus inspiraciones. De ti dependo y a ti me entrego, te pido que por tu compasión cuides mi debilidad. Te imploro, Espíritu Divino, me ayudes en mi enfermedad y me mantengas siempre en tu gracia. Dame la gracia oh espíritu santo, Espíritu del Padre y del Hijo, de decir siempre y en todo lugar: “habla señor, tu siervo escucha.”
Amén.