29/04/2026
📮28 de Abril CELEBRAMOS LA FIESTA DEL GIGANTE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, SAN LUIS MARÍA GRIGNON DE MONTFORT
Fue el “esclavo de María”, que propagó excepcionalmente la devoción a la Santísima Virgen (recorriendo toda la Francia del siglo XV y XVI a pié) y por lo cual obtuvo diversos padecimientos y crueles persecuciones.
San Juan Pablo II tomó de él su afirmación mariana “Totus Tuus” (Todo tuyo) como lema de su pontificado. San Luis María Grignion de Montfort también solía decir: "A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace muy devoto de la Virgen María”.
San Luis nació en Montfort -Francia- un (31) de enero de (1673). Era muy tímido, prefería la soledad y tenía gran devoción por la Eucaristía y la Virgen María. Para ir a Misa tenía que caminar dos millas hasta la Iglesia. Cuando estudiaba con los jesuitas, visitaba el templo antes y después de clases.
A los 20 años siente el llamado a la vida sacerdotal. En el seminario de París, el ser bibliotecario le permitió leer muchos libros de la Virgen María, y como velador de mu***os comprendió que todo en este mundo era vano y temporal.
Los superiores no sabían si tratarlo como un santo o como un fanático y pensando mal de él, lo mortificaban, humillaban e insultaban en frente de todos. Era incomprendido por sus compañeros, quienes se reían de Luis y lo rechazaban. Pero el santo se mantenía firme en la paciencia como participación de la cruz de Cristo.
A los 27 años es ordenado sacerdote, escogiendo como lema: “ser esclavo de María”. Los superiores sin saber qué hacer con él, le negaron que ejerciera la confesión y predicación, manteniéndolo con oficios menores como el lavado y la limpieza, también como sepulturero del cementerio.
Más adelante estuvo en un pueblo enseñando catequesis a los niños y luego fue nombrado capellán del Hospital de Poitiers, asilo para pobres y marginados. Su simplicidad y naturalidad para servir a los necesitados junto a las enseñanzas marianas que propagaba hicieron que fuera visto como un peligro.
Cuando vuelve a París, crean falsos testimonios contra él, sus amigos más íntimos lo rechazaron y el Obispo lo mandó callar. Luego comprendería la razón de los ataques a la doctrina mariana que propagaba: EL DEMONIO LO ABORRECÍA (a él y su santa doctrina).
San Luis acude al Papa Clemente XI para saber si estaba errado en sus enseñanzas, el Pontífice lo recibe y le confirma en su santa misión otorgándole el título de Misionero Apostólico.
De esta manera realizó cientos de misiones y retiros que se caracterizaron por el rezo del Santo Rosario, procesiones y cánticos a la Virgen, animando a retornar a los sacramentos. “A Jesús por María”, era su propuesta. De forma tal, que atraía masivamente a las almas a la conversión pues donde realizaba sus misiones y predicaciones los prostíbulos, bares y cantinas terminaban cerrando sus puertas, lo cual le atrajo una conjura en su contra por parte de los enemigos de la fe, quienes más adelante envenenan una comida que dañará la salud del santo a sus (43) años, no muriendo en el acto pero finalmente por consecuencia partiendo de este mundo como mártir de la Santísima Madre de Dios.
En este contexto fue perseguido también por los herejes jansenistas, que decían que no se debía recibir casi nunca los sacramentos porque nadie es digno.
Fundó las congregaciones “Hijas de la Sabiduría” y los “Misioneros Montfortianos (Compañía de María)”.
Escribió por gracia especial del Espíritu Santo el “Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen”. Algunos pensadores católicos llegaron a considerar esta obra como una exageración al culto de la Madre de Dios, pero la Iglesia no encontró ningún error, al punto que ha sido considerado como la obra maestra en doctrina mariana por diferentes Papas de la iglesia, en especial San Juan Pablo II quien se lo aprendió de memoria siendo su principal libro de cabecera.
En la actualidad se reportan diferentes testimonios en el caso de los exorcismos, pues los demonios manifiestan un particular pánico, espanto y repulsión (no sin grito y vociferio) cuando se acerca o coloca el libro del tratado de Montfort sobre el cuerpo del poseso. En la experiencia algunos demonios gritan expresando que el santo libro les quema y les atormenta.
Tanto fue el odio de Satanás hacia este maravilloso libro que quemó la primera parte del mismo y el resto lo encerró en "las tinieblas del silencio de un cofre" por espacio de (126) años, hasta que llegado el tiempo de salir a la luz fue milagrosamente descubierto en la década (1830) a la par del inicio de las apariciones contemporáneas de la Virgen María con la Medalla Milagrosa a Catalina Labore, según como lo reseña proféticamente el mismo tratado en su numeral (114).
⭕ No dejes de ver: "EL TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN, EL ESCRITO MÁS ODIADO POR SATANÁS"
https://youtu.be/uWPXkJa8SEs
San Luis partió a la Casa del Padre el (28) de abril de (1716) con tan sólo 43 años. Fue enterrado en la Iglesia de Saint-Laurent. (43) años después, la Beata María Luisa de Jesús, la primera de las “Hijas de la Sabiduría”, murió el mismo día, a la misma hora y en el mismo lugar que San Luis. Luego fue enterrada al lado de Montfort.
Siglos después, San Juan Pablo II lo tomó como referencia en su encíclica “Redemptoris Mater” como también en la encíclica "Rosarium Virginis Mariae". Dada su especial veneración al santo de Montfort visitó la tumba de San Luis, a pesar de que sembraron una bomba junto al nicho y que fue descubierta providencialmente, atribuyendo tal milagro a una prodigiosa intervención de San Luis María Grignon de Montfort ante la Santísima Virgen María.
¡San Luis María Grignon de Montfort, ruega e intercede por la salvación de nuestras almas!
Paz y bien.-