22/11/2021
ASÍ DICE EL SEÑOR...”¡SALGAN DE LA CUEVA...LOS QUE NUNCA TUVIERON NOMBRE!".
Serán posicionados en un "De Repente". No eran necesariamente los favoritos del Líder. No parecían destacar al compararse con los más resueltos. Solían mantenerse al margen de los micrófonos y no parecían estar preparados para protagonizar ni estar entre los rostros más conocidos del altar.
Nunca se creyeron a sí mismos aptos para grandes cosas, aunque las anhelaban y algunos las presentían. Los Profetas les hablaban más a otros que a ellos y solían las cosas grandes pasarle a otros como si ellos no existieran.
Vienen de grandes pérdidas. Hornos terribles de furiosa aflicción. Desierto tras desierto y desilusión tras desilusión. Algunos estuvieron en afamados lugares de exposición y gloria. Pero grandes grietas de carácter, desiciones poco sabias, debilidades de la carne y estruendosas caídas, los llevaron a grande oscuridad y dolorosos procesos.
“¡NO MÁS OSCURIDAD!"...DICE EL SEÑOR.
Por cuánto se voltearon con todas sus fuerzas al Dios de sus llamados, y esperaron en Él y en su justicia. Y fueron las lágrimas en el silencio de la intimidad su clamor, y siguieron buscando en lo secreto su rostro. Por cuánto el "SÍ" de su corazón gritó al cielo su verdadero deseo más que el "NO" de su carne. Por cuánto se humillaron hasta el quebranto total rindiendo su ego y sus agendas personales, reconociendo la total dependencia de su Dios;
También Dios los escuchó desde su cielo para acordarse de ellos con gracia y favor. Para sacarlos como a José de los calabozos de la injusticia y de las garras del temor del hombre.
Para ser exhibidos por el Dios del cielo como testimonio de su gracia e instrumentos de su favor. Para avergonzar a los que sentaron en los tronos del juicio y de la condenación. Para revelar los años de la restauración y el júbilo. Para mostrar a los hombres el corazón del Señor y sus múltiples misericordias a los pobres de espíritu.
Y serán conocidos los que fueron rechazados. Y serán usados por el Altísimo en prodigios y milagros los que creyeron que no servían para mucho. Se levantarán con gritos aquellos cuyas voces fueron ignoradas para profetizar con voz poderosa. Saldrán a gran luz los que estuvieron en gran oscuridad y les daré nombre a los desconocidos de entre mi Pueblo.
Y serán entonces sus nombres asociados al mío, por cuanto fue mi nombre pronunciado entre sus quejidos silenciosos llenándose su boca de mi nombre, para recordar al Dios de ellos desde sus entrañas, que no me olvidase yo de mis muchas misericordias.
Sabrán entonces los sabios que no será la sabiduría de ellos los que obraron en estos mi generación escondida. Ni tampoco los poderosos de mis altares los que se acordaron de ellos para llevarlos a bien . Sino…
Que por mi gran nombre, por mi grandísimo nombre los he puestos por puntas de lanza a los que tuvieron por cola. Y he vestido de gloria a los que los hombres vistieron de luto, y he adoptado en mi corazón a los huérfanos de título y de nombre, para darles mi nombre y mi poder.
ASÍ DICE EL SEÑOR DE ELLOS.
Rubén Arroyo....Desde el Lugar Secreto.