24/05/2026
Hay un punto donde el alma se cansa de aparentar fuerza, de cargar sola,
de intentar que todo funcione.
Y entre lágrimas, solo queda decir:
“Dios; toma el control.”
“Te suelto mis sueños,
te suelto mis deseos…”
porque a mi manera no funcionó.
Tal vez hoy tú también estás cansado de luchar solo, Y quizás este es el momento donde Dios te pide algo simple; soltarlo todo en Sus manos.
No tengo derechos música.
PARTE 1