06/06/2026
¡EL PODER DE LA ORACIÓN POR LOS DEMÁS!
La ira del diablo ante las oraciones de Santa Gema Galgani por los demás
El diablo le dijo una vez a Santa Gema Galgani:
«Puedes orar por ti misma, pero si oras por los demás, pagarás un alto precio».
En otra ocasión, el diablo le dijo a esta gran santa:
«Haz lo que quieras, pero escucha con atención: no hagas nada por la conversión de los pecadores; si lo intentas, pagarás un alto precio».
De esta manera, el mismo diablo pareció confirmarle a Santa Gema que las oraciones por los demás tienen un poder extraordinario y son más fructíferas que las oraciones por las propias necesidades. Entonces, él intentó una nueva táctica para que ella se centrara en su propia alma en lugar de en sus vecinos, gritándole:
“¿De dónde viene esta arrogancia?
Estás cargada de pecados, y todos los años de tu vida no bastarían para llorarlos y expiarlos, ¿y aun así pierdes el tiempo con los pecados de los demás?
¿No ves que tu propia alma está en peligro?
¡Qué extraño beneficio obtienes al pensar en los demás y descuidarte a ti misma!”
Santa Gema, a pesar de los brutales ataques del maligno, nunca dejó de orar por los demás. Aceptó el sufrimiento con amor y lo ofreció por los pecadores, siguiendo el ejemplo de Cristo, sabiendo que “ningún siervo es mayor que su Señor”.
El diablo le declaró una verdadera guerra. Durante uno de sus ataques, Santa Gema escuchó las palabras blasfemas:
“¡Guerra! ¡Guerra contra ti y tu director espiritual!”
Estos ataques se repetían cada noche. El espíritu maligno se burlaba de sus oraciones y sacrificios, tratando de disuadirla de interceder por los demás. Sin embargo, la santa lo soportó todo con paciencia y amor.
Su mayor dolor fue la blasfemia contra Jesucristo, a quien amaba por encima de todo. El diablo le dijo:
«¿Qué haces? ¡Qué insensata eres al rezarle a este malhechor!
Mira el daño que te hace al clavarte en la cruz junto a él.
¿Cómo puedes preocuparte por Aquel a quien ni siquiera conoces, que causa sufrimiento a todos los que lo aman?»
A pesar de estas blasfemias y promesas de felicidad terrenal, incluso al admitir que podía rezar por sí misma pero no por los demás, Santa Gema perseveró en la oración y el amor. Ante un sufrimiento terrible, alcanzó la victoria, no solo para sí misma, sino para toda la humanidad. Gracias a su fe y sacrificio, se aseguró un lugar destacado en el cielo, entre todos los santos de Cristo.
Los demonios a Padre Pío:
«Nos estorbas más que San Miguel».
«Si no te llevas nuestras almas, no te estorbaremos».
El poder de la oración por las almas
Como dijo San Juan María Vianney:
«Quien salva un alma del in****no, salva esa alma y la suya propia».
No hay mayor acto de amor que orar por otra persona, especialmente por quienes están más alejados de Dios. Cada oración por otro es como una chispa de luz en la oscuridad, como una espada que corta las cadenas del pecado.
Oración por los demás:
Señor Jesucristo, que nos enseñaste a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, acepta mis oraciones por todos los que necesitan tu gracia.
Fortalece la fe de los débiles, consuela a los afligidos, convierte a los pecadores y salva a las almas que vagan en la oscuridad.
Dame un corazón como el tuyo: humilde, manso y lleno de misericordia. Santa Gema Galgani, ruega por nosotros.
San Padre Pío, ruega por nosotros.
Que cada una de mis oraciones sea un acto de amor que traiga luz donde hay sombra,
y esperanza donde hay desesperación.
Amén. 🙏❤️✝️