25/11/2025
+ 25 NOVIEMBRE. SANTA CATARINA DE ALEJANDRÍA, VIRGEN Y MÁRTIR +
Santa Catarina, mártir, que, según la tradición, fue una virgen de Alejandría dotada tanto de agudo ingenio y sabiduría como de fortaleza de ánimo. Su cuerpo se venera piadosamente en el célebre monasterio del monte Sinaí (s. inc.) (Martirologio Romano)
Breve biografía:
Catarina, de quien apenas se tienen noticias seguras sobre su vida y su muerte, pero con un culto que atraviesa toda la cristiandad, habría sido llevada por los ángeles después de su martirio, desde Alejandría - ciudad de su vida y su martirio (305) - al Monasterio del Monte Sinaí que lleva su nombre.
De noble origen, era una virgen muy hermosa además de versada en las Ciencias. Conversa a la Fe Católica, cuando tenía sólo 18 años, se presentó ante el Emperador Maximino, que perseguía violentamente a los Cristianos, y le recriminó su crueldad intentando demostrar cuán inicua era la adoración de los dioses falsos. Asombrado por la audacia de la joven, pero incapaz de competir con ella en sabiduría, el tirano la detuvo en su mismo palacio y llamó a numerosos sabios a los que ordenó que usaran toda su capacidad y razonamientos falsos de manera que Catarina apostatara; pero ella quedó victoriosa en el debate. Algunos de sus adversarios, conquistados por su elocuencia, se declararon Cristianos y fueron ejecutados.
Furioso por no haber conseguido su propósito, Maximino la mandó azotar y después la encarceló. Mientras tanto, la emperatriz deseosa de ver a una mujer tan extraordinaria se acercó a visitarla a las mazmorras, acompañada de Porfirio, jefe de las tropas, y ambos cedieron a las exhortaciones de Catarina, creyeron, se bautizaron y ganaron inmediatamente la corona de los Mártires. Poco después, Santa Catarina, que lejos de flaquear en su Fe, conseguía muchas conversiones, fue condenada a morir en la rueda, pero al tocarla, el instrumento de tortura se destruyó milagrosamente. Enfadado y fuera de control, el emperador la mandó a decapitar. Según una piadosa tradición, unos Ángeles trasladaron su cabeza al Monte Sinaí donde más tarde se construyó un monasterio e iglesia en su honor, que aún perdura en nuestros días.
Al ser la rueda de tortura el emblema de Santa Catalina, los carreteros y mecánicos se colocaron bajo su protección. Finalmente, según la Tradición, no solo permaneció virgen dominando sus pasiones y conquistó a sus verdugos al agotarles su paciencia, sino que triunfó con su ciencia haciendo callar a los sofistas, por lo que su intercesión fue implorada por teólogos, apologistas, predicadores del púlpito y filósofos.
Todos los textos de las "actas" afirman que los ángeles trasladaron su cuerpo al Sinaí, donde más tarde se construyó una iglesia y un monasterio; pero el caso es que los primeros peregrinos que fueron al Sinaí no sabían nada sobre esa leyenda.
El año 527, el emperador Justiniano construyó un monasterio fortificado para los ermitaños del Sinaí. Según se dice, allá fueron trasladadas las reliquias de Santa Catarina en el siglo VIII o en el IX. Actualmente, el gran monasterio del Sinaí, tan famoso en una época, no es más que una sombra de lo que fue, pero todavía conserva las reliquias de Santa Catarina, bajo el cuidado de los monjes griegos.
Esta devoción a Santa Catarina que tomó tan vastas proporciones en Europa después de las Cruzadas, recibió brillo adicional en Francia a principios del siglo XV cuando se rumoreaba que se había aparecido a Santa Juana de Arco, junto con Santa Margarita, ya que había sido designada por Voluntad Divina como consejera de Santa Juana de Arco, que aseguró que desde los catorce años tenía revelaciones de Santa Catarina de Alejandría; la que sería conocida como la Doncella de Orleans, había nacido durante la Guerra de los Cien Años -conflicto entre Francia e Inglaterra- y fue inspirada por Santa Catarina para liberar a la ciudad de Orleans del asedio de los ingleses.