08/10/2019
RECUERDE EL PROPÓSITO
Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Romanos 8:29
Tomás Carlyle, historiador del siglo diecinueve, escribió que “el hombre sin propósito es como un barco sin timón; un niño abandonado, un nada, un no hombre. Ten un propósito en tu vida, y, teniéndolo, arroja toda esa fuerza mental y músculo a la obra como Dios te la ha dado.” Dicho de manera sencilla, Dios creó al hombre con un propósito.
Ese propósito fue revelado de inmediato en la aurora de la creación. El hombre debía ser un mayordomo terrenal de Dios, siendo cuidador de la creación y llenando la tierra con personas que reflejen la gloria de Dios. Pero cuando el pecado trastornó la narrativa de Dios, se añadió un propósito adicional: poblar el cielo con personas que reflejan la imagen de Jesucristo. Los cristianos son parte de la iglesia, la Esposa de Cristo, y somos llamados a cumplir los propios propósitos de Cristo de llevar “muchos hijos a la gloria” (Hebreos 2:10). Tal como los matrimonios son llamados a ser ejemplo de la relación entre Cristo y su iglesia, uno de los propósitos del matrimonio es servir al llamamiento y comisión de Cristo. Incluso antes de que usted naciera, Dios tenía un propósito para usted.