05/04/2026
“¡Es verdad… el Señor ha resucitado!” (Lc 24,34)
Y el corazón tiembla… porque sabe lo que eso significa.
Que no todo terminó.
Que no todo se perdió.
Que la cruz… no fue el final.
Es verdad… Jesús vive y entonces todo lo que dolió… todo lo que pesó… todo lo que parecía quedarse en la oscuridad… ya no está solo.
Porque Él volvió.
Volvió… con las heridas.
Volvió… atravesando la muerte.
Volvió… para decir, más allá de las palabras, que el amor sigue.
Y eso rompe por dentro.
Porque si Él vive… también hay esperanza para lo que aún duele, para lo que no entiendes, para lo que pensabas que no tenía salida.
Y entonces la fe ya no es solo creer…
Es quedarse ahí…
dejando que esa verdad te alcance…
dejando que ese amor entre…
dejando que, poco a poco… algo en ti también vuelva a la vida.
Él vive… y nada vuelve a ser lo mismo.