03/02/2021
En la formación del día domingo con el Tema CRISTO FUENTE DE AMOR hablamos sobre que todos los seres humanos tenemos la necesidad de amar y ser amados, es algo intrínseco a nuestra naturaleza. Hablamos de la necesidad del amor, esa necesidad de ser estimados, de recibir consideración a nuestras ideas, pensamientos y palabras; la necesidad de ser escuchados, y de que alguien nos mire a los ojos mientras escucha lo que decimos, la necesidad de ser importante para algunos, de poder recibir su atención, de ser objeto de sus cariños y cuidados. Pero también la necesidad de dar de lo que recibimos, de ser protección, de ser alegría, de proveer los cuidados y de compartir nuestras derrotas tanto como nuestras victorias.
Hay diferentes tipos de amor en nuestra vida como el amor de mamá , papá, hermanos, amigos, pareja, pero el amor más importante es el Amor de Dios.
Es un amor que está por encima de todos estos amores, el amor que Él abriga por ti es incondicional. Por muy débil o descorazonado que te sientas o muy defraudado que estés contigo mismo o con los demás, Dios te ama igual. Su gran amor que es total, sublime y perfecto no disminuye en razón de las circunstancias, sean cuales sean. Él no deja de derramarlo. Lo entrega sin medida, sin límite.
Una vez dejemos que el amor de Dios nos llene comenzaremos a reflejar su carácter en nuestras relaciones con los demás. No podemos dar lo que no tenemos. Por eso, para poder dar amor verdadero necesitamos recibirlo primero. Dios es el único que nos puede dar la capacidad de amar con tanta bondad y altruismo. Él es nuestro ejemplo de lo que es el amor verdadero. Dios nos amó tanto que envió a su Hijo Jesús a este mundo para que a través de su muerte y su resurrección fuéramos reconciliados con él por la eternidad. Lo hizo porque quiso, sin pedirnos nada antes. Y lo hizo por amor.
Texto escrito por Juliana Mendez