08/06/2026
El apóstol Pablo como el profesor Pablo:
Cómo Pablo nos enseña a leer la Biblia
Parpadea y te perderás una interpretación bíblica y una predicación magistrales en 1 Corintios 1. El apóstol Pablo es también el profesor Pablo, el maestro de la Biblia.
Pablo ejemplifica cómo funcionaba a menudo la interpretación judía. Al final de 1 Corintios 1, cita una pequeña sección de Jeremías 9:24: «El que se gloría, gloríese en el Señor». Puede parecer casi una frase de relleno, una especie de verdad proverbial.
Pero no. Esa pequeña cita es una mano extendida, con los dedos haciéndonos señas, invitándonos a retroceder hasta Jeremías 9 y los versículos que lo rodean.
Mira cómo Pablo hace eco y expande lo que dice Jeremías:
Jeremías: No se gloríe el sabio de su sabiduría (9:23).
Pablo: Dios escogió lo necio del mundo para avergonzar a los sabios (1:27).
Jeremías: No se gloríe el poderoso de su poder (9:23).
Pablo: Dios escogió lo débil del mundo para avergonzar a lo fuerte (1:27).
Jeremías: No se gloríe el rico de sus riquezas (9:23).
Pablo: Dios escogió lo vil y despreciado del mundo (1:28).
Jeremías: Yo soy el SEÑOR, que hago misericordia, juicio y justicia (9:24).
Pablo: Cristo Jesús nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención (1:30).
Finalmente, tras haber reflejado a Jeremías punto por punto (sin decírnoslo nunca), Pablo concluye citando por fin explícitamente al profeta: «Para que, como está escrito: "El que se gloría, gloríese en el Señor"» (1 Cor. 1:31).
Es fácil pasar por alto lo que hizo Pablo, pero no si conoces Jeremías 9. E incluso si no conocieras Jeremías 9, la cita de Pablo de ese capítulo debería hacernos correr de vuelta al contexto más amplio.
Cuando lo hacemos, vemos que el apóstol ha estado interpretando y predicando sobre el Antiguo Testamento, usando a Jeremías como base para predicar la cruz de nuestro Señor Jesús.
- C. Bird