18/03/2023
El diablo está atacando a los hijos de Dios, al pueblo santo de Dios, y el pueblo se encuentra dormido, en la monotonía, en la rutina de la vida, cegados por la falta de relación con Dios.
Está dividiendo a los pilares de la iglesia una a una, y a sus siervos los quieren atacar solos, no hay unión para afrontar a los ataques del enemigo, no quiero decir que nos pongamos de frente con armas sino que todo el pueblo unánime a una solo voz orando para que Dios traiga fortalezca, traiga la unción de Dios, que el Espíritu Santo que mora en nosotros avive el fuego.
Es momento de que todo el pueblo de Díos, todos los que conforman la iglesia se unan para levantar al hermano caído, sin rivalidad, sin celos, sin envidia, sin rencores, con una relación sana, el Espíritu Santo que mora en nosotros nos da los frutos aquellos que necesitamos.
Para seguir en el camino del señor
Les ánimo hermanos a identificar las pequeñas cosas que el enemigo quiere meter en cada uno de nosotros para descalificar si somos dignos de estar en la presencia del Señor, no dejemos que eso nos afecte y crezca en nosotros porque una vez que brota será difícil de arrancarlo, una vez que salga raíz en nuestros corazones será difícil sacarlo, nos vuelve insensibles a la presencia de Dios, nos va matando espiritualmente poco a poco hasta que ya no estamos en la casa Dios, rompamos con esos yugos que nos tienen atados, que nos tienen esclavizado, ya no es tiempo de mirar atrás, de mirar el pasado, ya no hay que pensar en volver a dónde comíamos carne y éramos esclavos, ahora estamos en la tierra prometida dónde fluye leche y miel, dónde la presencia de Dios fluye y nos da conforme a su amor y misericordia ya que es nueva cada día.
La vida fuera de Cristo es muerte, y su destino final es el in****no no debemos de perder la vida eterna por unos cuantos segundos de felicidad falsa, por unos momentos de satisfacción carnal, la recompensa que nos da Dios es más que todo el tesoro de la tierra.