MCM San Benito Abad

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12/10/2020

El Evangelio de hoy
Lucas 11, 29-32

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: "La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás".

Reflexión
La gente seguía a Jesús fascinada por sus milagros y pidiendo una señal que les comprobara que era verdaderamente el mesías. Hoy en día, todavía hay mucha gente que continúa buscando los milagros del Señor, en lugar de buscar al Señor de los milagros. Día a día, Dios nos da signos de su presencia, de su amor y nos invita a vivir en él, a confiar en él, a tenerlo verdaderamente como nuestro Dios y Señor.

Basta abrir bien nuestros ojos, sobre todo los del corazón, y nos daremos cuenta que habita entre nosotros, que nos protege en nuestras dificultades, que ni un momento estamos solos. Los que no lo ven o no lo sienten cercano, generalmente es porque no oran. Si tú no quieres ser de los que se pasan la vida pidiendo a Dios una señal, ora y como resultado: verás, oirás y amarás.

12/10/2020

XXVIII Ordinario, Ciclo A, Año Par, Memoria: Nuestra Señora del Pilar, Lit. de las Horas: Tomo IV, IV Semana del Salterio, Salmo 112

Primera Lectura
Gálatas 4, 22-24. 26-27. 31-5,1

Hermanos: Dice la Escritura que Abraham tuvo dos hijos: uno de la mujer que era esclava y el otro de la que era libre. El hijo de la esclava fue engendrado según las leyes naturales; el de la libre, en cambio, en virtud de la promesa de Dios.

Esto tiene un sentido simbólico. En efecto, las dos mujeres representan las dos alianzas: Agar representa la del monte Sinaí, que engendra esclavos y es figura de la Jerusalén de aquí abajo. Por el contrario, la Jerusalén de arriba es libre y ésa es nuestra madre. A este respecto dice la Escritura: Regocíjate tú, la estéril, la que no das a luz; rompe a cantar de júbilo, tú, la que no has sentido los dolores del parto; porque la mujer abandonada tendrá más hijos que aquella que tiene marido.

Así pues, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre. Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud.

Meditatio
En el final de esta explicación que hace san Pablo sobre la relación entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, nos instruye sobre la libertad que Cristo ha ganado para nosotros. Hemos sido liberados por Cristo de manera que los preceptos de la ley se han cambiado por la libertad que da el amor y el Espíritu. No es que se hayan quitado las prescripciones de la ley sino que ahora en lugar de obligarnos, el amor nos IMPULSA.

Es muy triste que todavía haya personas que no sólo digan, sino que incluso se lamenten de la NECESIDAD de ir a Misa. Se sienten obligadas, forzadas a asistir. Quien deja que el Espíritu Santo obre en su vida, lo libera, dándole amor, de manera que la Eucaristía dominical deja de ser una "carga", un yugo que esclaviza, para convertirse en un verdadero gozo, algo deseado y amado, lo cual le permite vivirla con toda su intensidad.

Esta es la acción liberadora de Cristo. Su Espíritu, que mora en nosotros por la fe, nos hace amar todo en lo que el Señor nos ha instruido. No seas esclavo de la ley, pídele al Espíritu que te enseñe y que te mueva a amarla. Esta es la novedad del Nuevo Testamento.

Oratio
Espíritu Santo, dame un amor profundo por la vida espiritual, dame el deseo ardiente de buscar a Dios y de disfrutar en su presencia, llámame a la oración para que no la sienta como una obligación, sino como el privilegio de acercarme como hijo a Dios.

Operatio
Hoy haré mis prácticas espirituales cotidianas, pero cuidaré que mi actitud ante ellas sea de alegría y gozo.

09/10/2020

El Evangelio de hoy
Lucas 11, 15-26

En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: "Este expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios". Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: "Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios con el dedo de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.

Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: 'Volveré a mi casa, de donde salí'. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes".

Reflexión
Este discurso de Jesús se genera a propósito de la expulsión de un demonio. Con este pasaje nos deja en claro la existencia de los ángeles malos o demonios. Esto lo digo porque hoy es común encontrar personas que niegan su existencia y atribuyen la acción demoníaca a factores psicológicos o paranormales. Esta es una de las tácticas favoritas del demonio, pasar inadvertido, de incógnito, para tomar a sus víctimas por sorpresa. Es real.

Si bien es cierto que difícilmente puede tomar posesión de una persona, para lo cual necesita un permiso especial de Dios, se ensaña destruyendo o dañando la vida de quien le da cabida, sea con base en la tentación (medio ordinario de su acción), sea mediante la perturbación (la cual requiere una permisión de parte nuestra). Los juegos como la ouija, la lectura de las cartas y el café, la consulta de adivinos, abren la puerta para que Satanás pueda tener acceso a nuestra vida, no solo mediante la tentación. Quien ha tenido trato con estas cosas debe confesarse y pedir al sacerdote que ore por él mientras se hace una profesión de fe y se renuevan las promesas bautismales.

09/10/2020

Primera Lectura
Gálatas 3, 7-14

Hermanos: Entiendan que los hijos de Abraham son aquellos que viven según la fe. La Escritura, conociendo de antemano que Dios justificaría a los paganos por la fe, le adelantó a Abraham esta buena noticia: Por ti serán bendecidas todas las naciones. Por consiguiente, los que viven según la fe serán bendecidos, junto con Abraham que le creyó a Dios.

En cambio, sobre los partidarios de la observancia de la ley pesa una maldición, pues dice la Escritura: Ma***to aquel que no cumpla fielmente todos los preceptos escritos en el libro de la ley. Y es evidente que la ley no justifica a nadie ante Dios, porque el justo vivirá por la fe. Y ciertamente la ley no se basa en la fe, porque, como dice la Escritura: Sólo vivirá quien cumpla los preceptos de la ley.

Además, Cristo nos redimió de la maldición de la ley, haciéndose objeto de maldición por nosotros, puesto que la Escritura dice: Ma***to sea aquel que cuelga de un madero. Esto sucedió para que la bendición otorgada por Dios a Abraham llegara también, por Cristo Jesús, a los paganos y para que recibiéramos, por medio de la fe, el Espíritu prometido.

Meditatio
San Pablo continúa con el tema sobre la justificación. En él insiste cómo la "santidad" viene por la fe en Cristo. De manera particular en este pasaje explica cómo esta santidad, que es una participación de la santidad de Dios, llega a los "no creyentes" por medio de la fe.

No es por la práctica de la ley judía (preceptos y observancias) sino por la aceptación y vivencia del mensaje del Evangelio. Es por medio del bautismo como Dios nos adopta como hijos en Cristo y nos comunica esta santidad, la cual necesitará, sin embargo, desarrollarse en cada cristiano.

Lo que hace que una persona sea santa es el hecho de que Dios, siendo Santo, habita en nuestros corazones y nos comunica su vida divina. Deja a Dios actuar en tu corazón para que puedas experimentar los frutos de la santidad.

Oratio
Señor, gracias por venir a morar en mí, me impresiona cómo puede ser que dentro de mí viva verdaderamente el Dios Omnipotente y Creador, cómo puede ser que quien me creó ahora viva dentro de mí, no lo entiendo pero lo acepto y mi vida entera siempre estará llena de gratitud por tal milagro. Te pido, Dios mío, que con tu presencia en mi interior me vayas santificando cada vez más para unirme a tu vida divina y transmitirla a todos los que me rodean.

Operatio
Hoy me repetiré constantemente: "Dios vive dentro de mí" y reflexionaré con seriedad en qué tan limpio y acondicionado tengo mi interior como para que sea la morada del Rey de reyes; buscaré tres cosas que sé que debo mejorar y tomaré acción inmediata sobre ellas.

08/10/2020

El Evangelio de hoy
Lucas 11, 5-13

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: 'Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle'. Pero él le responde desde dentro: 'No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados'. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.

Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pide pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?

Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?"

Reflexión
Una de las enseñanzas de este evangelio es que nos invita a no desfallecer en nuestra oración. Dios gusta de escuchar nuestras súplicas, aun cuando nos escuchó desde el principio, le gusta nuestra insistencia, quizás para fortalecer nuestra fe. Además, Dios se porta como Padre que no da cosas que puedan ser malas o nocivas para sus hijos.

Por ello, no todo lo que pedimos se nos dará. Estas enseñanzas deben ir siempre unidas, ya que, como no sabemos qué cosa es buena o mala para nuestra vida y la de los demás, debemos pedir con insistencia y sin desfallecer. Pero, por otro lado, debemos de mantener la paz en nuestro corazón, sabiendo que Dios no nos concederá lo que, en su infinito amor, sabe que podría ser peligroso para nuestra vida material y espiritual. Aprendamos a confiar en el infinito amor de Dios y a no desfallecer en nuestra oración.

08/10/2020

Primera Lectura
Gálatas 3, 1-5

¡Insensatos gálatas! ¿Quién los ha ofuscado para que no le hagan caso a la verdad, siendo así que les hemos presentado vivamente a Jesucristo clavado en la cruz?

Sólo quiero preguntarles una cosa: ¿Han recibido el Espíritu Santo por haber hecho lo que manda la ley de Moisés o por haber creído en el Evangelio? ¿Tan insensatos son ustedes, que, habiendo comenzado movidos por el Espíritu, quieren terminar haciendo obras meramente humanas? ¿Han recibido en vano tantos favores? Espero que no.

Vamos a ver: cuando Dios les comunica el Espíritu Santo y obra prodigios en ustedes, ¿lo hace porque ustedes han cumplido lo que manda la ley de Moisés, o porque han creído en el Evangelio?

Meditatio
Los judíos, anclados en la Ley de Moisés, consideraban que lo que los hacía santos era el cumplimiento de todos los preceptos que en ella se habían escrito. Esto, como lo dirá más adelante san Pablo, tiene un fundamento y una verdad, sin embargo, Jesús nos ha revelado que es, precisamente por el Espíritu Santo, que Dios mora en nosotros como en un templo, esto hace que el hombre sea verdaderamente Santo.

Hoy se da entre muchos de nuestros cristianos un pensamiento parecido, ya que muchos piensan que la santidad viene por hacer tal o cual práctica litúrgica o devocional. La verdad es que éstas son importantes (ir a misa los domingos, rezar novenas, visitar santuarios), sin embargo, la santidad y la verdadera vida cristiana vienen al hombre por la vivencia del Evangelio y la acción de Dios en nosotros por medio del Espíritu Santo.

Es por ello que la lectura diaria del Evangelio, el profundizar en la Palabra de Dios y la oración asidua y prolongada, son los elementos que posibilitan que el Espíritu de Dios se desarrolle y produzca en nosotros la verdadera santidad.

Oratio
Señor, dame tu vida, dame la clase de vida que tú das y que procede del encuentro y amistad profundas contigo; yo por mi parte quiero decirte que quiero permanecer en unión perfecta con la novedad de tu Espíritu Santo.

Operatio
Hoy durante el día diré constantemente "Ven, Espíritu Santo", y me haré consciente de que el Espíritu de Dios es quien consuma mi unión perfecta con él.

07/10/2020

El Evangelio de hoy
Lucas 11, 1-4

Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu nombre,
venga tu Reino,
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas,
puesto que también nosotros perdonamos
a todo aquel que nos ofende,
y no nos dejes caer en tentación".

Reflexión
Esta oración, a pesar de parecer tan simple, es la oración más perfecta que existe. Sobre todo, porque nos revela que Dios es Padre y que se comporta como tal. Por ello, nos podemos acercar con toda confianza a él sabiendo que no nos fallará. La Iglesia lo ha reconocido así, y por ello, recomienda que se rece tres veces al día: en la mañana como parte de las Laudes, en la Misa, y al caer la tarde, como parte de las Vísperas.

Esta pequeña oración bien rezada tiene una profundidad tan grande que es capaz de llevarnos incluso a las más altas contemplaciones. El problema es que está tan desgastada, que la mayoría de los cristianos la dicen de memoria y sin prestarle atención. Intenta este día rezarla en paz, con un corazón abierto al Señor y verás cómo la presencia de Dios se hace realmente fuerte en tu vida.

07/10/2020

XXVII Ordinario, Ciclo A, Año Par, Memoria: Nuestra Señora del Rosario, Lit. de las Horas: Tomo IV, III Semana del Salterio, Salmo 116

Primera Lectura
Gálatas 2, 1-2. 7-14

Queridos hermanos: Después de catorce años volví de nuevo a Jerusalén con Bernabé y también con Tito. Regresé porque Dios me lo había revelado. Ahí, en una reunión privada con los dirigentes, les expuse el Evangelio que predico a los paganos. Hice esto para que mis trabajos pasados y presentes no resultaran inútiles.

Todos reconocieron que yo había recibido la misión de predicar el Evangelio a los paganos, como Pedro había recibido la de predicarlo a los judíos. Porque aquel que le dio poder a Pedro para ejercer el apostolado entre los judíos, me lo dio a mí para ejercerlo entre los paganos.

Así pues, Santiago, Pedro y Juan, que eran considerados como las columnas de la Iglesia, reconocieron la gracia que Dios me había dado y nos dieron la mano a Bernabé y a mí, en señal de perfecta unión y para expresar su acuerdo de que nosotros nos dirigiéramos a los paganos y ellos a los judíos. Lo único que nos pidieron fue que nos preocupáramos por los pobres, cosa que he procurado cumplir con solicitud.

Más tarde, cuando Pedro fue a Antioquía, yo me le enfrenté, porque era digno de reprensión. En efecto, antes de que llegaran algunos judíos enviados por Santiago, Pedro solía comer con los paganos convertidos; pero después empezó a apartarse de ellos por temor a los judíos recién llegados. Los demás judíos convertidos imitaron su ejemplo, tanto que hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por aquella conducta contradictoria.

Entonces, cuando vi que Pedro no procedía rectamente, conforme a la verdad del Evangelio, le dije delante de todos: "Si tú, que eres judío, vives como un pagano y no como un judío, ¿por qué quieres ahora obligar a los paganos convertidos a que vivan como judíos?"

Meditatio
En este pasaje podemos ver el problema que se suscitaba en aquellos tiempos entre dos diferentes corrientes teológicas. Por un lado, san Pablo que predica a aquellos que no han conocido la Ley de Moisés, y por otro, san Pedro que predica a aquellos que toda su vida han tenido como norma todos sus preceptos. Ambos reconocen a Cristo como Señor, pero mientras que unos viven este señorío sin tantas restricciones y con más libertad, los judíos, atados todavía a muchos ritualismos y convicciones ancladas en su fe, la buscan acomodar a lo que para ellos ha sido parte de su historia de salvación.

Hoy en día también nos encontramos dentro de la Iglesia diferentes corrientes teológicas, las cuales "potencían" o ponderan algunos elementos del Evangelio. Así, por ejemplo, un movimiento rescata y acentúa "el cuidado por el matrimonio y la familia", algún otro "la participación del Espíritu Santo y la promoción de carismas".

Es importante reconocer la acción de Dios en cada movimiento y en cada corriente teológica. Somos una Iglesia y en ella, como dice san Pablo, hay diferentes miembros, todos útiles y santos para el sano desarrollo del cuerpo. Reconozcamos que Dios puede —y de hecho actúa— en formas diferentes y particulares en cada movimiento. Aprendamos a respetarlos y a valorarlos.

Oratio
Señor, dame un profundo amor por la Iglesia en cada movimiento y expresión dentro de ella; te pido que a mí me conduzcas hasta el lugar en donde tú quieras desarrollarme como persona y sobre todo, desde donde pueda aprender a servirte y anunciarte de una mejor manera.

Operatio
Hoy daré gracias por el lugar a través del cuál recibo formación, me ayuda a crecer como cristiano y me invita a anunciar el mensaje de Jesús; de manera especial revisaré si hay algo más en lo que yo pueda cooperar y haré los ajustes necesarios para hacerlo.

06/10/2020

El Evangelio de hoy
Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude".

El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará".

Reflexión
Aunque este evangelio se refiere a María, la hermana de Lázaro, las palabras de Jesús se aplican con propiedad a María, su Santísima Madre. Son muchísimos los pasajes en los que Jesús, de manera especial en el evangelio de san Lucas, nos presentan a la Madre de Jesús como la que escucha y obedece la palabra de Dios. Ahora bien, este pasaje ha sido utilizado constantemente en la Iglesia para ilustrar dos grandes vocaciones: la vida contemplativa (María) y la vida activa (Marta).

Las dos sirven a Jesús de diferente manera. Lo bello en María de Nazaret, es que ella resume estas dos vocaciones y con ello nos invita a imitarla: El cristiano debe ser un contemplativo en la acción. ¿Por qué no te tomas unos pocos minutos de tu agitado día para elevar tu corazón a Dios, y darte cuenta de toda la belleza que él ha puesto a tu alrededor?

06/10/2020

XXVII Ordinario, Ciclo A, Año Par, Memoria: San Bruno, Lit. de las Horas: Tomo IV, III Semana del Salterio, Salmo 138

Primera Lectura
Gálatas 1, 13-24

Hermanos: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla. Deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.

Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.

Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia, de manera que las comunidades cristianas de Judea no me conocían personalmente. Lo único que habían oído decir de mí era: "El que antes nos perseguía, ahora va predicando la fe que en otro tiempo quería destruir", y glorificaban a Dios por mi causa.

Meditatio
Uno de los problemas de nuestro cristianismo actual es la SUPERFICIALIDAD, producto, en muchos de los casos, de una evangelización que no ha calado en el corazón. La verdadera conversión está basada, como dice san Ignacio de Loyola, en "Conocer y Gustar INTERIORMENTE a Dios, por medio de Jesucristo".

San Pablo, mediante su testimonio de conversión, nos hace ver que la vida en Cristo es algo que transforma interiormente y que los demás lo notan: "El que antes nos perseguía, ahora anuncia la fe". Para que esto se realice es necesario que cada uno de nosotros tenga, como decía el papa san Juan Pablo II, "un encuentro personal con Jesús. Un encuentro de ojos abiertos y corazón palpitante".

Cuando el hombre llega a tener esta experiencia interior no sólo se transforma él mismo, sino que todo su alrededor se transforma pues es capaz de llevar el "buen aroma del Evangelio" a todas partes. Dios nos ha llamado pero, ¿tendremos el coraje de responder?

Oratio
Gracias, Señor, por haberme elegido desde el vientre de mi madre, para conocerte a ti que eres bondad infinita. Te pido que el encuentro contigo se renueve a diario, que cada vez pueda crecer en intimidad contigo. Que todo mi ser pueda conocerte y gustarte.

Operatio
Hoy recordaré cuál fue mi primer encuentro con Dios, y si hubo una persona involucrada en dicho encuentro, la buscaré y le agradeceré que me haya presentado a mi Salvador, también le haré saber que me siento con el compromiso profundo de ahora anunciarlo yo.

05/10/2020

El Evangelio de hoy
Lucas 10, 25-37

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: "Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?" Jesús le dijo: "¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?" El doctor de la ley contestó: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo". Jesús le dijo: "Has contestado bien; si haces eso, vivirás".

El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio mu**to. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: 'Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso'.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?" El doctor de la ley le respondió: "El que tuvo compasión de él". Entonces Jesús le dijo: "Anda y haz tú lo mismo".

Reflexión
Decir ‘te amo’ no es suficiente, es necesario que este amor se haga patente en nuestras acciones y nuestras actitudes. El verdadero amor muestra siempre interés por la otra persona y es capaz de comprometer hasta sus propios recursos, con el fin de mostrar con claridad su intensidad. Quien ama, siempre tiene tiempo para la otra persona, para la persona amada. Si quieres saber quién te ama de verdad evalúa estos tres elementos:
- Fíjate quién se interesa por ti.
- Quién es capaz de comprometer su vida contigo y por ti.
- Quién hace un espacio en su agitado día para decirte: Hola, ¿cómo estás?

05/10/2020

XXVII Ordinario, Ciclo A, Año Par, Memoria: Santa María Faustina Kowalska, Lit. de las Horas: Tomo IV, III Semana del Salterio, Salmo 110

Primera Lectura
Gálatas 1, 6-12

Hermanos: Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo y que sigan otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.

Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea ma***to. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes han recibido, que sea ma***to.

¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.

Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es un invento humano, pues no lo he recibido ni aprendido de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Meditatio
San Pablo en esta carta busca resolver uno de los problemas más fuertes por los que pasó la Iglesia apostólica: el de los llamados "Judaizantes", los cuales buscan establecer un cristianismo basado en la práctica ritualista de la ley de Moisés. De manera que la salvación no se recibía gratuitamente por la fe en Cristo, sino por el cumplimiento de las prescripciones de la ley estipuladas principalmente en los 820 cánones o leyes enumeradas en el Pentateuco.

Esta carta es muy iluminadora pues nuestro problema hoy no es la aceptación o rechazo de las prácticas judías en nuestra fe, sino la búsqueda de un cristianismo cómodo y muy a nuestra medida. Algunas de las corrientes filosóficas y teológicas que hoy se mueven en nuestras comunidades, empujan con muchísima fuerza hacia un cristianismo como el de los Judaizantes: un cristianismo ritualista, sin compromisos sociales y sin radicalidad en la vivencia del Evangelio.

Por ello, quien busca la vida del Evangelio, como la anunciaron los primeros discípulos del Señor, decidirá dejar bien claro, como san Pablo, que no hay otro tipo de Evangelio y anunciarles la radicalidad anunciada por Cristo. Yo por mi parte les digo: Si alguien les anuncia un Evangelio distinto, privado de compromiso, angelista y sin cruz, ese tal, no es de Cristo.

Oratio
Señor, he recibido la Buena Nueva del Reino de los Cielos, me ha sido anunciada por la Iglesia que fundaste; yo lo he aceptado como el gran don durante mi paso en este mundo y como la esperanza del mundo futuro. Guarda con tu Santo Espíritu, esa palabra que me ha sido dada y dame el privilegio de poder anunciarla adecuada y fielmente a todos los que me rodean y también a gente que no conozco.

Operatio
Hoy buscaré a alguna persona que necesite consuelo y ánimo y le hablaré con sencillez de mi fe.

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