17/01/2026
LA IGLESIA CATÓLICA ES GUIADA, PROTEGIDA, INSPIRADA E ILUMINADA POR EL ESPÍRITU SANTO
La Iglesia Católica no camina sola en la historia. Desde Pentecostés, el Espíritu Santo la guía con sabiduría, la protege en la prueba, la inspira en la verdad y la ilumina en medio de las sombras. Él sostiene a los pastores, fortalece a los fieles y mantiene viva la fe a través de los siglos. Cuando surgen crisis, el Espíritu corrige; cuando hay cansancio, renueva; cuando aparece confusión, conduce a la verdad plena. No es obra humana lo que permanece tanto tiempo, es acción divina. En la liturgia, en los sacramentos y en la caridad, el Espíritu actúa silencioso y eficaz. Confiar en la Iglesia es confiar en Dios que la anima, la purifica y la conduce hacia la plenitud prometida por Cristo para siempre en su amor.