07/03/2026
El Cielo ganó un ángel con la partida de Gael, el pequeño monaguillo de Mazatepec.
El Padre Arturo Cornejo expresó con profundo dolor que su ausencia física deja un vacío inmenso en el altar de la tierra; ahora el niño descansa y sirve en la presencia del Señor.
Hay noticias que quiebran el alma y esta es una de ellas. Con apenas 12 años, Gael no solo ayudaba en misa, sino que era un verdadero pilar para los demás niños, enseñándoles a leer las lecturas y a cantar el salmo con una alegría que solo viene de un corazón puro. El Padre Arturo recordó conmovido que Gael no estaba ahí por obligación, sino porque amaba profundamente servir a Dios en su iglesia de San Juan Diego.
Detrás de este adiós hay una cruz muy pesada para su familia. Hace apenas dos años, el Padre Arturo despidió a Alexis, el hermano mayor de Gael, tras un accidente similar. Hoy, nos unimos en una oración inmensa por Marisol y Leonardo, sus padres, quienes enfrentan la herida más profunda que unos padres pueden tener al despedir a dos hijos en tan poco tiempo.
Gael fue llamado al altar celestial tras un trágico accidente en moto y fue sepultado vistiendo con orgullo su túnica de monaguillo, la vestimenta que lo hacía inmensamente feliz. "Gracias por todo, Gael... y por favor, ahora que estás allá, pide por nosotros", fueron las palabras de un Padre Arturo que, entre lágrimas, reconoció el ejemplo de fe que este niño dejó en Mazatepec.
Que su luz siga brillando desde el cielo y que su sonrisa quede grabada para siempre en cada rincón del altar donde tanto amor entregó.
Descansa en paz, pequeño gran servidor.