30/04/2026
Fernando Manríquez Cortés
Si lo ve por ahí felicítelo. ha de andar en Michoacán, pues nació en la ciudad de Pátzcuaro, el 30 de abril de 1949. A los diecisiete años, en enero de 1967, ingresó al Seminario Conciliar de la arquidiócesis de la Ciudad de México. Se ordenó como sacerdote el 15 de diciembre de 1979 para servir a la diócesis de Celaya, Guanajuato.
Fue maestro del seminario en Celaya, coordinador de la dimensión diocesana de arte sacro, después vicario en la parroquia de Apaseo el Grande, Gto., vicario en la parroquia de San Miguel Arcángel, en San Miguel de Allende, y durante casi un año párroco interino de dicha parroquia. Ahí consiguió, con la ayuda de los fieles, que volviera a funcionar el órgano tubular construido en los años cuarenta por Alfredo Nolburg. En la diócesis fue nombrado maestro de arte en el Seminario Diocesano y responsable del patrimonio artístico diocesano.
Somos sus deudores pues, además de su gran labor ministerial, hace 30 años, en marzo de 1996, fue nombrado presidente de "Amigos de San Miguel, A. C.". Gestionó la restauración del convento de San Antonio de Padua, el rescate de la cúpula de la iglesia de la Purísima Concepción, "Las Monjas". Siendo cura provisional en la parroquia de San Miguel el señor obispo le propuso estuviera al frente de una importante parroquia de la diócesis pero, al ver la reacción de no alegría le cuestionó la razón y le contestó:
-iré a donde usted me mande.
-Pero, ¿tú te sentirías mejor en otra?. ¿A dónde?
-si su excelencia lo permite en Atotonilco.
-¿Atotonilco? ¿A un rancho?
-Ahí señor, pero iré a donde usted decida?
y se lo concedió. fue trasladado a la parroquia de Atotonilco en octubre de 1995; fue Vicario Episcopal de la diócesis; con el apoyo de Amigos de San Miguel, comenzó el sueño de restaurar el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, nombrado Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto con la ciudad de San Miguel de Allende el 7 de julio de 2008.
Impulsó también la restauración de tres lienzos del siglo XVIII, más dos del convento de San Francisco de San Miguel de Allende. Más tarde se fundó Atotonilco, Santuario de la Patria, patronato para la restauración de dicho santuario.
Por último, cabe mencionar su intervención en dos publicaciones importantes de Amigos de San Miguel, A.C., como "San Miguel de Allende", en la revista Artes de México, edición especial para esta asociación con Margarita de Orellana y otros patrocinadores y fondo de la asociación. Y por parte del patronato de Atotonilco, Santuario de la Patria, el magnífico libro La Restauración del Santuario de Atotonilco, Patrimonio Mundial, de la autoría del restaurador Agustín Espinosa Chávez, editado por World Monuments Fund, Adopte una Obra de Arte e Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato.
Ya no es la "sotana voladora" pues su labor cural en la parroquia de Atotonilco fue ejemplar, casi todo el tiempo sin vicarios fijos, atendió su sector parroquial que cubre muchas comunidades y muchas veces sólo se le vio pasar rápidamente.
Agobiado por la enfermedad solicitó su "retiro" al cumplir 3 décadas en esa responsabilidad y hoy sigue, con menos prisa pero igual voluntad apoyando en diversos eventos religiosos.
Muchas Felicidades Padre Fer.
Que el Señor le premie por toda su labor ya que, a través de su ministerio nos sigue bendiciendo el Creador.
Autoria: Luis Felipe Rodriguez Palacios