Parroquia de San Matías Apóstol Tlalancaleca Puebla

Parroquia de San Matías Apóstol Tlalancaleca Puebla Parroquia de San Matías Apóstol Tlalancaleca
Somos una comunidad Cristiana en comunión con el Papa sucesor del Apóstol Pedro.

Somos una comunidad cristiano-católica.

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 21, 15-19"Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" (Jn 21,15)Qué delicada es la manera ...
22/05/2026

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 21, 15-19
"Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" (Jn 21,15)

Qué delicada es la manera en que Jesús mira nuestras heridas. No humilla a Pedro por haberlo negado. No le reprocha su fragilidad. No le recuerda su caída delante de los demás. Después de todo lo vivido, Jesús solo le hace una pregunta… y va directo al corazón: “¿Me amas?”

Porque al final, lo que sostiene nuestra vida no es la perfección, sino el amor.

Pedro seguramente llevaba dentro el peso de haber fallado. Había prometido fidelidad y terminó huyendo. Y aun así, Jesús vuelve a buscarlo. Lo espera en la orilla. Le prepara alimento. Lo llama de nuevo. Así es el amor de Dios: no se cansa de acercarse incluso cuando nosotros nos alejamos.

Y quizás esa es la parte del Evangelio que más cuesta creer: que Jesús siga confiando en nosotros después de nuestras caídas. Que vuelva a mirarnos con ternura cuando ni nosotros mismos logramos perdonarnos.

Pero Jesús no se queda solo en el consuelo. Después de cada respuesta de Pedro, le entrega una misión: “Apacienta mis ovejas.” Porque quien se sabe amado y perdonado ya no puede vivir solo para sí mismo. El amor verdadero siempre se convierte en entrega.

Y qué importante es entender esto: Jesús no llama a Pedro porque sea perfecto. Lo llama porque aprendió, en medio de su fragilidad, a dejarse amar. A veces pensamos que Dios podrá usarnos cuando tengamos todo resuelto, cuando seamos más fuertes, más santos, más seguros. Pero Jesús sigue llamando corazones heridos que estén dispuestos a amar.

Quizá hoy también Él se acerca a nuestra vida y nos hace la misma pregunta. No cuántas cosas hacemos. No cuánto sabemos. No cuántas veces hemos caído. Solo esto: “¿Me amas?”

Y tal vez nuestra respuesta no sea perfecta, pero puede ser sincera. Porque amar a Jesús no significa nunca fallarle; significa volver a Él una y otra vez, dejarse levantar y aprender a seguirlo incluso cuando cuesta.

Al final del Evangelio, Jesús le dice a Pedro: “Sígueme.” Como recordándole que el amor no es un sentimiento pasajero, sino un camino diario, concreto, a veces exigente, pero lleno de sentido.

Que este Evangelio nos devuelva la paz de saber que nuestras heridas no espantan a Dios. Y que incluso después de nuestras noches más oscuras, Jesús sigue preparando una mesa, sigue pronunciando nuestro nombre y sigue llamándonos a amar.

Oración al Espíritu Santo

Espíritu Santo,
enséñame a dejarme mirar por Jesús sin miedo.
Cuando me pesen mis errores, recuérdame que su amor es más grande que mis caídas.
Dame un corazón humilde para volver a empezar
y una fe sencilla para seguirlo cada día.

Hazme amar a Jesús de verdad,
no solo con palabras,
sino con una vida entregada, fiel y disponible.



Mirza Deras, r.a.

22/05/2026

🔔 Hola, qué alegría tenerte aquíEste es el canal del Padre Pedro Justo Berrío, un espacio para encontrarnos con Dios a través de su Palabra. Aquí compartimo...

La parroquia de San Matías Apóstol felicita a nuestro pastor y guia Monseñor Victor Sánchez Espinoza por su cumpleaños y...
21/05/2026

La parroquia de San Matías Apóstol felicita a nuestro pastor y guia Monseñor Victor Sánchez Espinoza por su cumpleaños y oramos para que Dios le conceda siempre bienes espirituales y materiales lo colme de paz y sabiduría 🙏

Con alegría y gratitud a Dios, hoy celebramos el cumpleaños número 76 de nuestro Sr. Arzobispo, Mons. Víctor Sánchez Espinosa.

Damos gracias por su vida, su entrega generosa y su servicio pastoral al Pueblo de Dios, guiando con cercanía, fe y esperanza el caminar de nuestra Iglesia.

Pedimos al Señor que continúe fortaleciéndolo con salud, sabiduría y alegría en su ministerio, y que María Santísima lo acompañe siempre.

🎉 ¡Muchas felicidades! 🙏

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 17, 24-26"Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy…"...
21/05/2026

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 17, 24-26
"Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy…"

Jesús sigue orando por nosotros y eso debería estremecernos más de lo que imaginamos.

Mientras nosotros vivimos distraídos, cansados, divididos por dentro… Jesús sigue pronunciando nuestro nombre delante del Padre. Sigue intercediendo. Sigue deseando algo profundamente bello: que estemos con Él.

No habla solo del cielo futuro. Habla también de una comunión que comienza desde ahora. Jesús quiere acercarnos a su corazón, hacernos permanecer en su amor, enseñarnos a vivir no como huérfanos, sino como hijos profundamente amados.

Y qué fácil es olvidar eso.

A veces vivimos como si Dios estuviera lejos. Nos acostumbramos a una fe rápida, superficial, sin silencio, sin intimidad. Rezamos… pero no permanecemos. Buscamos a Dios… pero seguimos llenando el corazón de cosas que no pueden sostenernos.

Y, sin embargo, Jesús no se cansa.
Sigue pidiendo por nosotros.
Sigue deseando que vivamos donde Él vive: en el amor del Padre.

Hay algo profundamente tierno en este Evangelio. Jesús, antes de entregarse completamente, no piensa en sí mismo… piensa en nosotros. Quiere que conozcamos el amor con que el Padre lo ha amado. Quiere que ese mismo amor habite en nosotros.

¿Te das cuenta de lo que eso significa?
No estás llamado solo a “creer” en Dios.
Estás llamado a vivir dentro de su amor.

Quizá hoy necesitas detenerte un momento y recordar esto: hay un Jesús vivo intercediendo por ti. Un Jesús que no se ha cansado de esperarte, de llamarte, de abrirte camino hacia el Padre.

Y tal vez la pregunta no es si Dios sigue hablando… sino si nosotros aún estamos dispuestos a permanecer con Él.

Que este Evangelio nos devuelva el deseo de volver al corazón de Jesús. De permanecer. De vivir más unidos a Él que al ruido de este mundo.

Porque quien permanece en su amor… ya no vuelve a vivir vacío.

Oración

Espíritu Santo,
llévame nuevamente al corazón de Jesús.
Cuando me distraiga, recuérdame que Él sigue orando por mí.
Cuando me enfríe, vuelve a encender en mí el deseo de permanecer en su amor.

Hazme vivir como hijo amado,
con el corazón vuelto hacia el Padre y la vida unida a Cristo.





Mirza Deras, r.a.

El amigo fiel !!!
21/05/2026

El amigo fiel !!!

🔔 Hola, qué alegría tenerte aquíEste es el canal del Padre Pedro Justo Berrío, un espacio para encontrarnos con Dios a través de su Palabra. Aquí compartimo...

Nuestro agradecimiento a lasFamilias:Pérez AnguianoAnguiano Morales, Dios recompense su generosidad 🙏
20/05/2026

Nuestro agradecimiento a las
Familias:
Pérez Anguiano
Anguiano Morales, Dios recompense su generosidad 🙏

Agradecemos a las Familias:Hernández Aguilar Raymundo Hernández Téllez AnguianoPor su generosidad para participar y comp...
20/05/2026

Agradecemos a las Familias:
Hernández Aguilar
Raymundo Hernández
Téllez Anguiano
Por su generosidad para participar y compartir en el rezo del santo rosario 🌹

Dios les bendiga siempre 🙏

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 17, 11b-19"Padre santo, cuídalos en tu nombre…" (Jn 17,11)Hay palabras de Jesú...
20/05/2026

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 17, 11b-19
"Padre santo, cuídalos en tu nombre…" (Jn 17,11)

Hay palabras de Jesús que parecen salir desde lo más profundo de su corazón. Y este Evangelio es una de ellas. Antes de su Pasión, Jesús no piensa primero en sí mismo… piensa en los suyos. Piensa en aquellos que ama. Y eleva al Padre una oración llena de ternura: “Cuídalos.”

Y lo más conmovedor es que esa oración no terminó aquel día. Jesús sigue orando por nosotros. Sigue presentando al Padre nuestras luchas, nuestros cansancios, nuestras lágrimas silenciosas, nuestras batallas interiores. Incluso cuando sentimos que nadie nos comprende, Él nos lleva en su corazón.

Qué consuelo tan grande saber que no caminamos solos.

Jesús no le pide al Padre que nos saque del mundo. Sabe que vivimos en medio de tantas voces, prisas, heridas y confusiones. Pero sí pide algo profundamente importante: que el mundo no nos robe el alma. Que no olvidemos quiénes somos ni hacia dónde vamos.

Porque, aunque vivimos aquí, no pertenecemos del todo aquí. Nuestro lugar definitivo no es este mundo que pasa, que cambia y tantas veces decepciona. Nuestro hogar es el cielo. Fuimos creados para algo más grande que sobrevivir, aparentar o correr detrás de cosas vacías. Fuimos creados para Dios.

Y quizá ahí está una de nuestras luchas más profundas: vivir tan atrapados en lo inmediato, que olvidamos la eternidad. Llenarnos de ruido hasta perder el silencio interior. Acostumbrarnos tanto a este mundo, que dejamos de mirar hacia el cielo.

Por eso Jesús pide: “Conságralos en la verdad.” Es decir: que no vivan a medias, que no se pierdan, que permanezcan unidos al Padre aun en medio de la oscuridad.

A veces el cansancio endurece el corazón. Las heridas nos hacen desconfiar. Y sin darnos cuenta, podemos seguir adelante por fuera… mientras por dentro nos apagamos lentamente. Pero Jesús sigue orando por nosotros. Sigue sosteniéndonos. Sigue recordándonos que pertenecemos al Padre.

Que este Evangelio nos devuelva la paz de sabernos cuidados por Cristo. Y que, en medio de este mundo que tantas veces dispersa el alma, nunca olvidemos que nuestro corazón fue hecho para el cielo.

Oración al Espíritu Santo

Espíritu Santo,
guarda mi corazón en la verdad de Dios.
Cuando el ruido del mundo me distraiga,
recuérdame que pertenezco al Padre.

No permitas que viva olvidando el cielo.
Sostén mi fe cuando me sienta cansado
y hazme permanecer unido a Jesús,
que nunca deja de orar por mí.





Mirza Deras, r.a.

20/05/2026

En esta reflexión nos preparamos para vivir Pentecostés comprendien...

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 17, 1-11a"Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te g...
19/05/2026

Comentario sobre el Evangelio de San Juan 17, 1-11a
"Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique a Ti." (Jn 17,1)

Este Evangelio nos deja entrar en uno de los momentos más íntimos del corazón de Jesús. Ya no está enseñando a las multitudes ni haciendo milagros. Está orando. Y lo primero que hace no es pensar en sí mismo… sino levantar los ojos al Padre.

Hay algo profundamente bello en esto: Jesús, antes de la cruz, antes del dolor, antes de ser traicionado, busca al Padre. Permanece en Él. Descansa en Él. Como si quisiera enseñarnos que hay batallas que solo se sostienen desde la oración.

Y qué fácil es olvidarlo nosotros. Vivimos corriendo, resolviendo, cargando preocupaciones, intentando sostenerlo todo solos. Nos desgastamos buscando fuerzas en todas partes… menos en Dios. Y poco a poco el alma se va secando, aunque por fuera sigamos funcionando.

Jesús hoy nos recuerda que la vida eterna no empieza después de la muerte. Comienza aquí: “que te conozcan a Ti.” Conocer a Dios no es saber muchas cosas sobre Él. Es vivir unidos a su amor. Es dejar que su presencia entre en lo cotidiano: en nuestras decisiones, en nuestros vínculos, en nuestras luchas más escondidas.

Y luego Jesús dice algo que conmueve: “Los que me diste, yo los he cuidado.” Jesús no habla de nosotros como quien habla de una obligación. Habla como quien ama profundamente. Nos lleva en el corazón delante del Padre. Incluso cuando nosotros mismos nos descuidamos, Él sigue cuidándonos.

Quizá hoy estás cansado. Quizá hay luchas que nadie conoce. Quizá te has sentido solo, confundido o perdido. Y, sin embargo, Jesús sigue pronunciando tu vida delante del Padre. Sigue intercediendo por ti. Sigue creyendo en ti incluso cuando tú has dejado de creer en ti mismo.

Qué descanso da saber que no caminamos solos. Que hay un Dios que no aparta la mirada de nuestra historia. Que aun en medio de nuestras noches, Jesús sigue levantando los ojos al cielo… y pronunciando nuestro nombre con amor.

Que este Evangelio nos enseñe a volver al Padre, a permanecer en Él, a dejar de vivir desde la autosuficiencia. Porque solo el corazón que descansa en Dios puede atravesar la oscuridad sin perder la paz.

Oración al Espíritu Santo
Espíritu Santo,
llévame al corazón del Padre.
Cuando me desgaste intentando sostenerlo todo solo,
recuérdame que Jesús también buscaba silencio y oración.
Enséñame a permanecer en Dios,
a descansar en su amor
y a vivir sabiendo que nunca dejo de ser cuidado por Él.
Sostén mi corazón en los días difíciles
y hazme permanecer fiel, incluso en medio de la noche.




Mirza Deras, r.a.

19/05/2026

🔔 Hola, qué alegría tenerte aquíEste es el canal del Padre Pedro Justo Berrío, un espacio para encontrarnos con Dios a través de su Palabra. Aquí compartimo...

Dirección

Plaza Hidalgo
San Matías Tlalancaleca
74110

Horario de Apertura

Lunes 8am - 9:30am
Martes 10am - 7pm
Miércoles 8:30am - 7pm
Jueves 8:30am - 7pm
Viernes 8:30am - 7pm
Sábado 8:30am - 7pm
Domingo 8am - 8pm

Teléfono

+522486881501

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Parroquia de San Matías Apóstol Tlalancaleca Puebla publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Categoría