28/08/2026
𝐕𝐈𝐄𝐑𝐍𝐄𝐒 𝐃𝐄𝐃𝐈𝐂𝐀𝐃𝐎
𝐀 𝐋𝐀 𝐏𝐀𝐒𝐈Ó𝐍 & 𝐌𝐔𝐄𝐑𝐓𝐄
𝐃𝐄 𝐉𝐄𝐒𝐔𝐂𝐑𝐈𝐒𝐓𝐎
Despreciado por los hombres y marginado, hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él.
Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban. Nosotros lo creíamos azotado por Dios, castigado y humillado, y eran nuestras faltas por las que era destruido nuestros pecados, por los que era aplastado. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados.
Todos andábamos como ovejas errantes, cada cual seguía su propio camino, y Yavé descargó sobre él la culpa de todos nosotros.
Fue maltratado y él se humilló y no dijo nada, fue llevado cual cordero al matadero, como una oveja que permanece muda cuando la esquilan.
Fue detenido, enjuiciado y eliminado ¿y quién ha pensado en su suerte? Pues ha sido arrancado del mundo de los vivos y herido de muerte por los crímenes de su pueblo.
Fue sepultado junto a los malhechores y su tumba quedó junto a los ricos, a pesar de que nunca cometió una violencia ni nunca salió una mentira de su boca. — Is 53, 3-9
Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó inmensamente para las almas, y el océano de Misericordia se abrió por todo el mundo. O fuente de Vida, Oh Misericordia Infinita, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros.
𝗢𝗵 𝗦𝗮𝗻𝗴𝗿𝗲 𝘆 𝗔𝗴𝘂𝗮, 𝗾𝘂𝗲 𝗯𝗿𝗼𝘁𝗮𝘀𝘁𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗖𝗼𝗿𝗮𝘇ó𝗻 𝗱𝗲 𝗝𝗲𝘀ú𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘂𝗻𝗮 𝗙𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗠𝗶𝘀𝗲𝗿𝗶𝗰𝗼𝗿𝗱𝗶𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗻𝗼𝘀𝗼𝘁𝗿𝗼𝘀, 𝗲𝗻 𝗩𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗳í𝗼.