22/05/2026
Estaba en la primaria, en un partido importante y metí un autogol. Era defensa y anoté en mi propia portería y perdimos. El portero, Francisco Villaseñor, alias la “Vacota”, no alcanzó la pelota por más esfuerzo que hizo. Cada semana paso un promedio de 5 veces por esa cancha, pues se mira desde la calle del Colegio.
Me lo recordaron hasta la secundaria, y esa fue la razón de porque no me elegían en los equipos al inicio de clases, me cargaron con la culpa varios años. Claro que no me importaba mucho.
Ya viene el mundial de futbol, vamos a ver cuantos autogoles se registran. ¿Sabías que el primer autogol en la historia de los mundiales de futbol fue el de un mexicano? Pues si. Manuel “el chaquetas” Rosas hizo el autogol jugando México contra Chile. Perdimos todos los partidos.
El más trágico en la historia del fútbol, fue el autogol anotado por el Colombiano Andrés Escobar en Estados Unidos 1994. Tras marcar un gol en propia puerta que contribuyó a la eliminación de Colombia en la Copa del Mundo, el defensa fue trágicamente asesinado días después en su país.
La mayor parte de los autogoles son realizados por los defensas del equipo, aquellos que deberían proteger el arco propio, anotan contra ellos mismos.
¿Has notado que los guardianes del hogar, los padres, son los que más anotan contra su propia portería? Estoy seguro que algunos de ellos no tuvieron esa intención o no calcularon que sus acciones y decisiones afectarían su hogar.
Por eso debemos estar más atentos a lo que hacemos como padres que a lo que otros desde afuera puedan hacer contra nuestro hogar. Dejemos de culpar a las escuelas, las caricaturas, los video juegos y los amigos. Somos los padres los que hacemos la diferencia en nuestros hijos.
Bendiciones.