28/08/2026
SAN AGUSTÍN DE HIPONA
Un corazón inquieto que encontró su descanso en Dios
San Agustín nos recuerda que ninguna búsqueda humana, ningún éxito y ningún deseo pueden llenar plenamente el corazón cuando este se aleja de Dios. Después de una larga búsqueda, descubrió que el corazón humano ha sido creado para Dios.
> «Nos hiciste para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti.»
— San Agustín, Confesiones I, 1
Su vida es también un mensaje de esperanza: nadie está demasiado lejos para que la gracia de Dios pueda alcanzarlo. Su conversión muestra que Dios no abandona al que busca sinceramente la verdad.
La Iglesia enseña que la esperanza cristiana protege del desaliento y sostiene en toda prueba, porque se apoya en las promesas de Cristo y en la acción de su gracia.
Y la Palabra nos asegura:
«Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia.»
(Rm 5,20)
San Agustín nos invita hoy a no desesperar de nosotros mismos ni de los demás. Dios puede transformar una vida, sanar un corazón y conducirnos de la inquietud al verdadero descanso.
Que San Agustín interceda por nosotros y nos enseñe a buscar a Dios con un corazón sincero, hasta encontrar en Él nuestra verdadera esperanza.