11/09/2026
5787: TU TESTIMONIO ABRIRÁ EL CAMINO HACIA TU FUTURO
Por: Chuck Pierce.
Al llegar a Rosh Hashaná y escuchar el sonido de la trompeta que anuncia 5787, no solamente estamos cambiando de fecha; estamos cruzando el umbral hacia una nueva temporada profética.
Durante 5786, Dios enfatizó la letra Vav, que representa conexión, unión y continuidad. Fue un tiempo para volver a conectarnos con Dios, ordenar nuestras relaciones y alinear la tierra con el cielo. Ahora, al entrar en 5787, esa conexión debe producir movimiento, madurez y fruto.
El número siete está relacionado con el juramento y el pacto. También habla de descanso, plenitud, madurez, orden, estabilidad y santidad. Por eso, quiero que entiendas que Dios desea llevarte a un lugar donde aquello que comenzó en años anteriores pueda alcanzar su madurez.
Pero este nuevo tiempo comienza con descanso.
En el pensamiento hebreo, el día comienza al ponerse el sol. Eso significa que antes de comenzar a trabajar, primero descansamos. No entramos en 5787 esforzándonos para que algo suceda; entramos descansando en lo que Dios ya prometió y permitiendo que Él nos muestre el siguiente paso.
El seis representa el ámbito natural, el trabajo y el esfuerzo humano. El siete añade la dimensión del Espíritu. Es como el espíritu moviéndose dentro de una vestidura física. Por eso, el siete nos lleva de lo natural hacia una nueva dimensión sobrenatural.
La luz pura, cuando atraviesa un prisma, se manifiesta en un espectro de siete colores. De la misma manera, Dios quiere hacer pasar Su luz a través de nosotros para manifestar diferentes expresiones de Su gloria.
La séptima letra hebrea es Zayin. Está relacionada con palabras como arado, arma, espada, armar, coronar, cortar y alimentar. Esto significa que en esta temporada Dios pondrá en nuestras manos tanto una herramienta para cultivar como un arma para pelear.
Debemos aprender a distinguir cuándo cultivar y cuándo combatir; qué debemos cortar y qué debemos alimentar. Dios no nos arma para pelear contra personas, sino para enfrentar espiritualmente aquello que intenta detener nuestro futuro.
También nos dará una estrategia para atravesar nuestro Jericó. Los muros no caerán únicamente por nuestra fuerza, sino cuando escuchemos Su voz y obedezcamos Su estrategia. Dios puede multiplicar y poner en nuestras manos la provisión necesaria para resolver el problema que tenemos delante.
El siete también nos recuerda los ciclos de libertad. Después de siete ciclos de siete años llegaba el Yovel, el Jubileo. Cada periodo de siete años conducía a la Shemittah, un tiempo de descanso, liberación y restauración. Por eso creo que estamos entrando en una temporada en la que Dios quiere romper ciclos antiguos, liberar lo que estuvo detenido y restaurar aquello que parecía perdido.
Y quiero darte una palabra fundamental para este nuevo año:
Tu testimonio de hoy se convertirá en la llave de tu futuro.
No olvides lo que Dios ya hizo contigo. Tu testimonio no es solamente el recuerdo de una experiencia pasada; es una evidencia profética de lo que Dios puede volver a hacer.
Apocalipsis 12:11 declara que vencemos por la sangre del Cordero y por la palabra de nuestro testimonio. Tu testimonio te ayudará a vencer, determinará dónde serás recibido y con quién serás conectado. Hará que otros reconozcan que puedes levantarte y vencer nuevamente.
Así como David recordó al león y al oso antes de enfrentar a Goliat, tu testimonio te dará confianza para tu próxima prueba y tu siguiente batalla. Lo que Dios hizo anteriormente será la evidencia de que también estará contigo en lo que viene.
Tu testimonio puede restaurar tu futuro. Incluso el testimonio corporativo del pueblo de Dios puede avanzar territorialmente y preparar el camino para nuevas conquistas. Cuando una familia, una congregación o una nación recuerda y declara las obras de Dios, se levanta una atmósfera de fe para volver a avanzar.
El periodo de recuperación entre 2025 y 2027 no tiene como propósito regresarnos simplemente a lo que teníamos antes. Dios está utilizando esta recuperación para prepararnos para producir fruto nuevo en 2027.
Por eso, al entrar en 5787, no te enfoques solamente en lo que perdiste. Recuerda lo que Dios hizo. Descansa en Su pacto, escucha Su estrategia, toma nuevamente el arado, levanta la espada del Espíritu y cultiva el campo que Él puso delante de ti.
Declaro que entrarás en esta nueva temporada descansando y no luchando con tus propias fuerzas. Dios te dará estrategia para atravesar tu Jericó, provisión para cumplir tu asignación y confianza para enfrentar tu próxima batalla.
Tu pasado no determinará tus límites. Tu testimonio se convertirá en la llave que abrirá el camino hacia el futuro que Dios preparó para ti.