Página, Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad

Página, Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad Página oficial de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad
Arquidiócesis de San Luis Potosí. Organización Católica, Diversidad de Ministerios y/o Servicios.

"Mas vale que la vida se acabe haciendo algo bueno, que no haciendo nada".

MARTES DE LA XXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feriaLaudesSi las Laudes empiezan con el Invitatorio se omite la siguiente...
25/08/2026

MARTES DE LA XXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Laudes

Si las Laudes empiezan con el Invitatorio se omite la siguiente invocación y se dice el himno.

Invocación inicial

V.Dios mío, ven en mi auxilio.
R.Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluia.

I [II]

Al canto de los gallos
viene la aurora;
los temores se alejan
como las sombras.
¡Dios, Padre nuestro,
en tu nombre dormimos
y amanecemos!

Como luz nos visitas,
Rey de los hombres,
como amor que vigila
siempre de noche;
cuando el que duerme
bajo el signo del sueño
prueba la muerte.

Del sueño del pecado
nos resucitas,
y es señal de tu gracia
la luz amiga.
¡Dios que nos velas!,
tú nos sacas por gracia
de las tinieblas.

Gloria al Padre y al Hijo,
gloria al Espíritu,
al que es paz, luz y vida,
al Uno y Trino;
gloria a su nombre
y al misterio divino
que nos lo esconde. Amén.

O bien:

II [II]

Negras nubes, negras sombras van huyendo,
y un blanco torbellino resplandece.
Mi lengua se desata y canta, alegre,
al sol que esplendoroso brilla y vence.

Se acabaron el luto y las lágrimas
pues ya no hay más motivo para el llanto;
el Señor renació de su sepulcro
y su vida desplegó abrigado manto.

La savia se despierta, viva y fuerte,
las flores abren amplios sus capullos;
la muerte, avergonzada hace silencio
y el mundo canta alegre y con orgullo.

Gloria a Dios, Padre nuestro providente,
que pusiste en Jesucristo, tu morada;
caminemos por la fuerza de su Espíritu
y alabemos con un alma enamorada. Amén.

Salmodia

Ant. 1.

El hombre de manos inocentes y puro corazón subirá al monte del Señor.

Cuando en el Invitatorio se ha dicho el salmo 23 (24), aquí se dice el salmo 94 (95), que se encuentra más abajo.

Salmo 23 (24)

Entrada del Señor en su templo
Las puertas del cielo se abren ante Cristo
que, como hombre, sube al cielo (San Ireneo).

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el mundo, y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sagrado?

El hombre de manos inocentes, y puro corazón,
que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Este es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.

¡Puertas!, alcen los dinteles,
levántense puertas eternas:
va a entrar el Rey de la gloria.

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.

¡Puertas!, alcen los dinteles,
levántense puertas eternas:
va a entrar el Rey de la gloria.

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos:
él es el Rey de la gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
O bien, si el salmo 23 (24) se ha dicho en el Invitatorio, se dice el
Salmo 94 (95)
Invitación a la alabanza divina
Anímense mutuamente cada día,
mientras dure este «hoy» (Hb 3, 13).
¡Vengan, adoremos al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva!
entremos en su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en sus manos los abismos de la tierra,
y son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
y la tierra firme que modelaron sus manos.

¡Vengan, postrémonos por tierra
bendiciendo al Señor que nos creó!
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros, su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchen hoy la voz del Señor:
«No endurezcan el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto:
cuando sus padres me pusieron a prueba,
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

Durante cuarenta años
aquella generación me disgustó, hasta que dije:
“Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino”.
Por eso he jurado en mi indignación
que no entrarán en mi descanso».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
El hombre de manos inocentes y puro corazón subirá al monte del Señor.
Ant. 2.
Ensalcen con sus obras al Rey de los siglos.
Cántico
Tb 13, 1-10
Esperanza de Israel en Babilonia
Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que en su gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de Jesucristo,
a una esperanza viva (1 Pe 1, 3).
Bendito sea Dios, que vive eternamente,
y cuyo reino dura por los siglos:

él azota y se compadece;
hunde hasta el abismo y saca de él,
y no hay quien escape de su mano.

Denle gracias, israelitas, ante los gentiles,
porque él nos dispersó entre ellos.

Proclamen allí su grandeza,
ensálcenlo ante todos los vivientes:
que él es nuestro Dios y Señor,
nuestro Padre por todos los siglos.

Él los azota por sus delitos,
pero se compadecerá de todos ustedes,
y los congregará de entre las naciones
por donde están dispersados.

Si vuelven a él de todo corazón y con toda el alma,
siendo sinceros con él,
él volverá a ustedes
y no les ocultará su rostro.

Verán lo que hará con ustedes,
le darán gracias en voz alta,
bendecirán al Señor de la justicia
y ensalzarán al rey de los siglos.

Yo le doy gracias
en mi cautiverio,
anuncio su grandeza y su poder
a un pueblo pecador.

¡Conviértanse, pecadores,
obren rectamente en su presencia!
quizá les mostrará benevolencia
y tendrá compasión.

Ensalzaré a mi Dios, al rey del cielo,
y me alegraré de su grandeza.
Que todos alaben al Señor
y le den gracias en Jerusalén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Ensalcen con sus obras al Rey de los siglos.
Ant. 3.
El Señor merece la alabanza de los buenos.
Salmo 32 (33)
Himno a la providencia de Dios
Todas las cosas fueron hechas
por medio de la Palabra (Jn 1, 3).
Aclamen, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.

Den gracias al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
cántenle un cántico nuevo,
acompañando la música con aclamaciones:

que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos;
encierra en un cántaro las aguas marinas,
pone en un depósito el océano.

Tema al Señor la tierra entera,
tiemblen ante él los habitantes del orbe:
porque él lo dijo, y el mundo existió,
él lo mandó, y todo subsiste.

El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él escogió como su herencia.

El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres;
desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él modeló el corazón de cada uno,
y comprende todas sus acciones.

No vence el rey por su gran ejército,
no escapa el soldado por su mucha fuerza,
de nada sirven sus caballos para la victoria,
ni por su gran ejército se salva.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

Nosotros esperamos en el Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
El Señor merece la alabanza de los buenos.
Lectura breve
Rm 13, 11b. 12-13a
Ya es hora de despertarse, porque la salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está muy avanzada y se acerca el día. Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz. Como en pleno día, procedamos dignamente.
Responsorio
V.Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
R.Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
V.Mi alcázar, mi libertador.
R.En que me amparo.
V.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
Cántico evangélico
Ant.
El Señor nos ha suscitado una fuerza de salvación según lo había predicho por boca de sus santos profetas.
Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79
El Mesías y su Precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su servidor,
como lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación
y el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo,
y al Espíritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
El Señor nos ha suscitado una fuerza de salvación según lo había predicho por boca de sus santos profetas.
Preces para consagrar a Dios el día y el trabajo
V.Ya que hemos sido llamados a participar de una vocación celestial, bendigamos por ello a Jesús, el pontífice de nuestra fe, y supliquémosle, diciendo:
R.Escúchanos, Señor.
1.Señor Jesús, que por el bautismo has hecho de nosotros un sacerdocio real,

haz que nuestra vida sea un continuo sacrificio de alabanza.
2.Ayúdanos, Señor, a guardar tus mandatos,

para que, por la fuerza del Espíritu Santo, nosotros permanezcamos en ti, y tú en nosotros.
3.Danos tu sabiduría eterna,

para que permanezca con nosotros e inspire todas nuestras tareas.
4.Concédenos ser la alegría de cuantos nos rodean

y fuente de esperanza para los decaídos.
Pueden añadirse intenciones particulares que concluyen con la respuesta propuesta más arriba.
Oración dominical
V.Como hijos que somos de Dios, dirijámonos a nuestro Padre con la oración que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra
como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Oración conclusiva
V.Escucha, Señor, nuestra oración matutina y con la luz de tu misericordia alumbra la oscuridad de nuestro corazón: para que, habiendo sido iluminados por tu claridad, no andemos nunca tras las obras de las tinieblas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
R.Amén.
Conclusión
1.En la recitación individual, o si el que preside no es un ministro ordenado, se concluye:
V.El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R.Amén.
2.Si el que preside es un ministro ordenado, bendice al pueblo diciendo:
V.El Señor esté con ustedes.
R.Y con tu espíritu.
V.La paz de Dios,
que supera todo lo que podemos pensar,
custodie sus corazones y sus pensamientos
en el conocimiento y en el amor de Dios
y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
V.Y la bendición
de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo
V.+
V.y del Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes
y permanezca para siempre.
R.Amén.
Si se despide a la asamblea se añade:
Pueden ir en paz.
R.Demos gracias a Dios.

Les invitamos a la Hora Santa de reparación este 25-Ago-26
25/08/2026

Les invitamos a la Hora Santa de reparación este 25-Ago-26

LUNES. SAN BARTOLOMÉ, apóstol, fiestaLaudesSi las Laudes empiezan con el Invitatorio se omite la siguiente invocación y ...
24/08/2026

LUNES. SAN BARTOLOMÉ, apóstol, fiesta

Laudes

Si las Laudes empiezan con el Invitatorio se omite la siguiente invocación y se dice el himno.

Invocación inicial

V.Dios mío, ven en mi auxilio.
R.Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluia.

Himno

Vosotros que escuchasteis la llamada
de viva voz que Cristo os dirigía,
abrid nuestro vivir y nuestra alma
al mensaje de amor que él nos envía.

Vosotros que invitados al banquete
gustasteis el sabor del nuevo vino,
llenad el vaso, del amor que ofrece,
al sediento de Dios en su camino.

Vosotros que tuvisteis tan gran suerte
de verle dar a mu***os nueva vida,
no dejéis que el pecado y que la muerte
nos priven de la vida recibida.

Vosotros que lo visteis ya glorioso,
hecho Señor de gloria sempiterna,
haced que nuestro amor conozca el gozo
de vivir junto a él la vida eterna. Amén.
Himno latino
Relúcens inter príncipes
imménsæ Dei cúriæ,
Bartholomaée, láudibus
nostrísque inténde précibus.

In te convértit Dóminus
dilectiónis óculos,
quem pura insígnem cónspicit
sinceritáte péctoris.

Prophétæ quem cecínerant,
quem longa clamant témpora,
Messías en mirífice
tibi lætánti próditur.

Teque sibi conglútinat
sequélæ talis foédere,
qua petat crucis áspera,
cæli sedes retríbuat.

Christi, qui sæclis ímperat,
amícus et apóstolus,
Magístro vivis, hómines
Magístri vita réfoves.

Sit ipsi laus et glória,
qui, te iuvánte méritis,
ætérnis nos in pátria
frui concédat gáudiis. Amen.

Ant. 1.

Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.
Salmo 62 (63), 2-9

Señor, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agotada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti
y tu diestra me sostiene.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.
Ant. 2.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Cántico
Dn 3, 57-88. 56
Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor,
ensálcenlo con himnos por los siglos.
Ángeles del Señor, bendigan al Señor;
cielos, bendigan al Señor.

Aguas del espacio, bendigan al Señor;
ejércitos del Señor, bendigan al Señor.
Sol y luna, bendigan al Señor;
astros del cielo, bendigan al Señor.

Lluvia y rocío, bendigan al Señor;
vientos todos, bendigan al Señor.
Fuego y calor, bendigan al Señor;
fríos y heladas, bendigan al Señor.

Rocíos y nevadas, bendigan al Señor;
témpanos y hielos, bendigan al Señor.
Escarchas y nieves, bendigan al Señor;
noche y día, bendigan al Señor.

Luz y tinieblas, bendigan al Señor;
rayos y nubes, bendigan al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendigan al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendigan al Señor;
mares y ríos, bendigan al Señor.

Cetáceos y peces, bendigan al Señor;
aves del cielo, bendigan al Señor.
Fieras y ganados, bendigan al Señor,
ensálcenlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendigan al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendigan al Señor;
servidores del Señor, bendigan al Señor.

Almas y espíritus justos, bendigan al Señor;
santos y humildes de corazón, bendigan al Señor.
Ananías, Azarías y Misael, bendigan al Señor,
ensálcenlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
Al final de este cántico no se dice "Gloria al Padre".
Ant.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Ant. 3.
Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Salmo 149
Canten al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sion por su Rey.

Alaben su nombre con danzas,
cántenle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo,
y corona con el triunfo a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con alabanzas a Dios en la boca,
y espadas de dos filos en las manos;

para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Lectura breve
Ef 2, 19-22
Ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.
Responsorio
V.Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.
R.Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.
V.Harán memorable tu nombre, Señor.
R.Sobre toda la tierra.
V.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.
Cántico evangélico
Ant.
El muro de la ciudad tenía doce cimientos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero: y su lámpara es el Cordero.
Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79
El Mesías y su Precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su servidor,
como lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación
y el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo,
y al Espíritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
El muro de la ciudad tenía doce cimientos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero: y su lámpara es el Cordero.
Preces para consagrar a Dios el día y el trabajo
V.Demos gracias a nuestro Padre que está en los cielos, porque por medio de los apóstoles nos ha dado parte en la herencia de los elegidos, y aclamémoslo diciendo:
R.El coro de los apóstoles te alaba, Señor.
1.Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has dado la mesa de tu cuerpo y de tu sangre:

en ella encontramos nuestra fuerza y nuestra vida.
2.Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has preparado la mesa de tu palabra:

por ella crecemos en el conocimiento de la verdad y se acrecienta nuestro gozo.
3.Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles has fundado tu Iglesia:

por ella nos edificas en la unidad de tu pueblo.
4.Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has dado el bautismo y la penitencia:

por ellos nos purificas de todas nuestras culpas.
Pueden añadirse intenciones particulares que concluyen con la respuesta propuesta más arriba.
Oración dominical
V.Concluyamos nuestra oración con la plegaria que Jesús enseñó a los apóstoles:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra
como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Oración conclusiva
V.Padre, fortalece en nosotros la fe por la cual el apóstol san Bartolomé se unió profundamente a tu Hijo, y concédenos, por sus ruegos, que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
R.Amén.
Conclusión
1.En la recitación individual, o si el que preside no es un ministro ordenado, se concluye:
V.El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R.Amén.
2.Si el que preside es un ministro ordenado, bendice al pueblo.
V.El Señor esté con vosotros.
R.Y con tu espíritu.
V.La bendición
de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo
V.+
V.y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros
y os acompañe siempre.
R.Amén.
Si se despide a la asamblea se añade:
Podéis ir en paz.
R.Demos gracias a Dios.
3.Se puede utilizar también la siguiente bendición solemne.
V.El Señor esté con vosotros.
R.Y con tu espíritu.
V.Dios, que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de san Bartolomé, apóstol, os llene de sus bendiciones.
R.Amén.
Quien os ha enriquecido con la palabra y el ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R.Amén.
V.Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R.Amén.
V.Y la bendición
de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo
V.+
V.y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros
y os acompañe siempre.
R.Amén.
Si se despide a la asamblea se añade:
Podéis ir en paz.
R.Demos gracias a Dios.

24/08/2026

🔷𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮 𝗣𝗼𝘁𝗼𝘀𝗶𝗻𝗮 𝗹𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗲𝗮 𝘂𝗻 𝗳𝗲𝗹𝗶𝘇 𝗰𝘂𝗺𝗽𝗹𝗲𝗮ñ𝗼𝘀 𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗼𝘀 𝗦𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲𝘀, 𝗾𝘂𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗹𝗼𝘀 𝗯𝗲𝗻𝗱𝗶𝗴𝗮 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮ñ𝗲 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲.

23/08/2026

2:00 pm Santa misa Dominical acción de gracias despedida del padre Jorge Luis Molina Nunez

22 de Agosto 2026Cada 22 de agosto la Iglesia Católica celebra la memoria de Santa María, Reina de los cielos y la tierr...
22/08/2026

22 de Agosto 2026
Cada 22 de agosto la Iglesia Católica celebra la memoria de Santa María, Reina de los cielos y la tierra.

Fue el Papa Pío XII quien instituyó en 1954 una celebración dedicada a María como Reina de todo lo creado. En su encíclica Ad Caeli Reginam, explicó que Cristo es Rey por ser Hijo de Dios y Redentor, y que María es Reina por ser Madre de Dios y estar asociada a Cristo como la nueva Eva junto al nuevo Adán.

En 1997, San Juan Pablo II recordó que la devoción popular invoca a María como Reina y que el Concilio Vaticano II enseña que, después de su Asunción, fue elevada por el Señor como Reina del universo, para estar más plenamente unida a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte.

El Papa Benedicto XVI señaló en 2012 que María es Reina precisamente porque nos ama y nos ayuda en nuestras necesidades, siendo también nuestra hermana y humilde servidora.

En 2021, el Papa Francisco destacó que en María se alcanza la meta y que ella nos recuerda que nuestro camino no está orientado a conquistar cosas pasajeras, sino a alcanzar la patria celestial, que permanece para siempre.

¡Que viva Santa María Reina!

Lee la nota completa aquí: https://ow.ly/PuoK50ZBTLe

⚜️
22/08/2026

⚜️

SÁBADO. BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, REINA, memoria obligatoriaLaudesSi las Laudes empiezan con el Invitatorio se omite ...
22/08/2026

SÁBADO. BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, REINA, memoria obligatoria

Laudes

Si las Laudes empiezan con el Invitatorio se omite la siguiente invocación y se dice el himno.

Invocación inicial

V.Dios mío, ven en mi auxilio.
R.Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluia.

Vienes del trono de David profeta
y, radiante de luz, gloriosa brillas
y, en carro de querubes te levantas,
Virgen María.

Recibes en tu seno inmaculado
al Hijo de quien eres sierva e hija;
Dios en tu vientre virginal se humana,
Virgen María.

Tu misma adoras, en tu casto seno,
a quien el cielo adora de rodillas
y a quien pedimos la celeste gloria,
Virgen María.

Danos, Señor y Padre de las luces,
que vives en eternas alegrías,
habitar con la Reina de los cielos,
Virgen María. Amén.

Salmodia

Ant. 1.

Es bueno tocar para tu nombre, Dios altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.
Salmo 91 (92)

Alabanza que dirige la vida de los hombres con sabiduría

Este salmo canta las maravillas realizadas en Cristo (San Atanasio).

Es bueno dar gracias al Señor
y cantar para tu nombre, Dios altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes
sobre arpegios de cítaras:

porque tus acciones, Señor, son mi alegría
cantaré jubiloso las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.

Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.

Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.
Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;

pero a mí me das la fuerza de un toro salvaje
y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.

El justo florecerá como una palmera,
crecerá como los cedros del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
florecerá en los atrios de nuestro Dios;
en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso;
para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Es bueno tocar para tu nombre, Dios altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.
Ant. 2.
Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo.
Cántico
Ez 36, 24-28
Dios renovará a su pueblo
Ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios (Ap 21, 3).
Los recogeré de entre las naciones,
los reuniré de todos los países,
y los llevaré a su tierra.

Derramaré sobre ustedes
un agua pura que los purificará:
de todas sus inmundicias e idolatrías
los voy a purificar;

y les daré un corazón nuevo,
y les infundiré un espíritu nuevo;
arrancaré de su carne el corazón de piedra,
y les daré un corazón de carne.

Les infundiré mi espíritu,
y haré que caminen según mis preceptos,
y que guarden y cumplan mis mandatos.

Y habitarán en la tierra
que di a sus padres.
Ustedes serán mi pueblo,
y yo seré su Dios.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Les daré un corazón nuevo, y les infundiré un espíritu nuevo.
Ant. 3.
De la boca de los niños de pecho, Señor, has sacado una alabanza.
Salmo 8
Majestad del Señor y dignidad del hombre
Él puso todas las cosas bajo sus pies
y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia (Ef 1, 22).
¡Señor, dueño nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad
sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

todos los rebaños y ganados,
y hasta los animales salvajes,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por las aguas.

¡Señor, dueño nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
De la boca de los niños de pecho, Señor, has sacado una alabanza.
Lectura breve
2 Pe 3, 13-15a
Nosotros, de acuerdo con la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará la justicia. Por eso, queridos hermanos, mientras esperan esto, procuren vivir de tal manera que él los encuentre en paz, sin mancha ni reproche. Tengan en cuenta que la paciencia del Señor es para nuestra salvación.
Responsorio
V.Te aclamarán mis labios, Señor, cuando salmodie para ti.
R.Te aclamarán mis labios, Señor, cuando salmodie para ti.
V.Mi lengua recitará tu auxilio.
R.Cuando salmodie para ti.
V.Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.Te aclamarán mis labios, Señor, cuando salmodie para ti.
Cántico evangélico
Ant.
Excelsa Reina del mundo, siempre Virgen María, tú engendraste a Cristo Señor y Salvador de todos los hombres.
Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79
El Mesías y su Precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su servidor,
como lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación
y el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo,
y al Espíritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant.
Excelsa Reina del mundo, siempre Virgen María, tú engendraste a Cristo Señor y Salvador de todos los hombres.
Preces para consagrar a Dios el día y el trabajo
V.Adoremos a Dios, que por su Hijo ha dado vida y esperanza al mundo, y supliquémosle, diciendo:
R.Escúchanos, Señor.
1.Señor, Padre de todos, tú que nos has hecho llegar al comienzo del día,

haz que toda nuestra vida, unida a la de Cristo, sea alabanza de tu gloria.
2.Que vivamos siempre arraigados en la fe, la esperanza y la caridad

que tú mismo has infundido en nosotros.
3.Concede que nuestros ojos, a imagen de la bienaventurada Virgen María, estén siempre levantados hacia ti

para que respondamos con presteza a tus llamadas.
4.Defiéndenos de los engaños y seducciones del mal,

y, por intercesión de María, nuestra madre, presérvanos de todo pecado.
Pueden añadirse intenciones particulares que concluyen con la respuesta propuesta más arriba.
Oración dominical
V.Llenos de alegría por ser hijos de Dios, digamos juntos:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra
como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Oración conclusiva
V.Padre, que nos diste como Madre y Reina nuestra a la Madre de tu Hijo, concédenos en tu bondad que, sostenidos por su intercesión poderosa, alcancemos la gloria de hijos tuyos en el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
R.Amén.
Conclusión
1.En la recitación individual, o si el que preside no es un ministro ordenado, se concluye:
V.El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R.Amén.
2.Si el que preside es un ministro ordenado, bendice al pueblo diciendo:
V.El Señor esté con ustedes.
R.Y con tu espíritu.
V.La paz de Dios,
que supera todo lo que podemos pensar,
custodie sus corazones y sus pensamientos
en el conocimiento y en el amor de Dios
y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
V.Y la bendición
de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo
V.+
V.y del Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes
y permanezca para siempre.
R.Amén.
Si se despide a la asamblea se añade:
Pueden ir en paz.
R.Demos gracias a Dios.

Dirección

San Luis Potosí
78430

Horario de Apertura

Lunes 7am - 8pm
Martes 7am - 8pm
Miércoles 7am - 8pm
Jueves 7am - 8pm
Viernes 7am - 8pm
Sábado 7am - 8pm
Domingo 6am - 8pm

Teléfono

+524448311723

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Página, Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir

Categoría