24/05/2026
🔥 **DOMINGO DE PENTECOSTÉS** 🔥
**Culmen de la Pascua y plenitud del Espíritu Santo**
Con la Solemnidad de Pentecostés, la Iglesia llega al final de la gran cincuentena pascual. Durante cincuenta días hemos celebrado el triunfo de Cristo Resucitado, y hoy contemplamos el cumplimiento de su promesa: el envío del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente.
Pentecostés no es solamente un recuerdo del pasado. Es el acontecimiento permanente del Espíritu que sigue actuando en la Iglesia hasta nuestros días, renovando corazones, suscitando vocaciones, despertando carismas y fortaleciendo la misión evangelizadora.
📖 La Palabra de Dios nos dice:
> “Todos quedaron llenos del Espíritu Santo.”
> *(Hch 2,4)*
Desde aquel día en el Cenáculo, la Iglesia vive sostenida por la fuerza del Espíritu. Los Apóstoles pasaron del temor al anuncio valiente; de puertas cerradas a la misión universal. Pentecostés es el nacimiento visible de la Iglesia misionera.
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña:
> “La misión de Cristo y del Espíritu Santo se realiza en la Iglesia.”
> *(CEC 737)*
Y también afirma:
> “El Espíritu Santo prepara a los hombres, los previene por su gracia para atraerlos hacia Cristo.”
> *(CEC 737-741)*
Por eso, toda auténtica vida cristiana necesita abrirse continuamente a la acción del Espíritu Santo. Él es quien santifica, transforma, consuela, ilumina y conduce a la verdad plena.
Desde los primeros siglos, el Magisterio ha reconocido que Pentecostés es el inicio de una Iglesia viva y carismática. El Concilio Vaticano II recordó que el Espíritu Santo “distribuye gracias especiales entre los fieles de cualquier condición” para la renovación y edificación de la Iglesia (*Lumen Gentium*, 12).
De manera especial, la Renovación Carismática ha recordado a la Iglesia contemporánea la importancia de vivir una experiencia profunda del Espíritu Santo, mediante la oración, los carismas, la alabanza, la adoración y la evangelización ardiente.
Como Discípulos de Jesús y Familia Espiritual Nueva Alianza, damos gracias a Dios porque durante estos 40 años hemos experimentado la fidelidad del Espíritu Santo guiando nuestra historia, sosteniendo nuestro carisma y renovando nuestra misión.
Con esta celebración de Pentecostés llegamos también al culmen de nuestro Jubileo por los 40 años de fundación. Todo ha sido gracia. Todo ha sido obra del Espíritu. Todo ha sido para gloria de Dios.