04/04/2026
A las 3 de la tarde… el cielo se oscureció.
Y en el silencio de la cruz,
una Madre miraba a su Hijo… mu**to.
María no gritó.
No huyó.
No reclamó.
Se quedó.
Con el corazón traspasado,
sosteniendo con su mirada
el cuerpo sin vida de Aquel
a quien un día sostuvo en sus brazos.
Ahí está la fe más pura:
creer… cuando todo parece perdido.
Porque aunque sus ojos veían muerte,
su corazón guardaba la promesa:
Dios cumple.
Dios no abandona.
Dios vence.
Hoy, acompaña a María.
Quédate con ella al pie de la cruz.
Llora con ella…
pero no pierdas la esperanza.
Porque el silencio del sepulcro
no es el final.
La luz está por venir.
🙏