28/05/2026
Pero un buen ujier puede cambiar completamente la experiencia de una persona en la casa de Dios.
Porque mientras muchos solo ven:
una puerta, una silla, una bienvenida. Dios también ve orden, servicio, honra, cuidado, sensibilidad, responsabilidad.
1 Crónicas 26:12
“Entre éstos se hizo la distribución de los porteros…”
Desde tiempos bíblicos existía gente asignada para cuidar entradas, orden y servicio en la casa de Dios. Y aunque hoy los contextos son diferentes el principio sigue siendo poderoso: servir también es ministerio.
El ujier muchas veces es: la primera sonrisa que alguien recibe; la primera impresión de la iglesia; el primero en detectar un problema; el primero en ayudar; el primero en servir; y muchas veces el último en irse
Y sí… hay personas que llegan destruidas: matrimonios quebrados;
jóvenes deprimidos; visitantes nerviosos. Y antes de escuchar la predicación primero se encuentran con un ujier. Por eso servir no es solamente mover gente o acomodar sillas. Es representar el carácter de Cristo.
Colosenses 3:23
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón…”
Pero un ujier sensible puede: hacer sentir bienvenida a una persona; detectar necesidades; evitar conflictos; traer calma; transmitir amor y orden, Porque en el Reino de Dios: el que sirve bien también ministra.
Mateo 23:11
“El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.”
Abrir una puerta puede parecer pequeño hasta que entiendes que detrás de esa puerta entran vidas que necesitan a Cristo.