13/05/2025
Ser propiedad de Dios y ya no más del mundo, es implícitamente el significado de ser sellado por el Espíritu Santo. Una vez oída la palabra de verdad y habiendo creido, el Señor en su misericordia coloca un sello recordándonos que a partir de ahora somos suyos.
Al mismo tiempo el Sello para nosotros significa identidad, pues ahora somos Cristianos, somos sus hijos, somos herederos, somos sus súbditos, somos siervos de él.
Es importante reconocer que este sello no es un sentimiento emocional tampoco es una misteriosa experiencia interna, sino una marca constante de su presencia y evidencia legítima que testifica que somos obra de Cristo, por lo tanto ningún mal o poder oscuro tienen ya derecho sobre ti o contra ti, por que ahora eres una valiosa pertenencia de Cristo en manos de un Dios Poderoso.
Para ser sellado por Él, solo debes de creer. Al venir a Dios y confiar en Él, estás depositando tu vida en sus manos y su obra regeneradora comienza con una hermosa impresión de Cristo en tu corazón.
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Efesios 1:13