11/08/2026
Hoy, como comunidad, tuvimos la gracia de recibir entre nosotros la reliquia de primer grado de San Pascual Bailón, una visita que nos permitió vivir un momento profundamente especial de fe, oración y encuentro con Jesús Eucaristía.
Durante la celebración de la Santa Misa, el Padre nos compartió la historia de este gran santo franciscano, cuya vida estuvo marcada por un amor profundo y constante a la Sagrada Eucaristía.
San Pascual Bailón nació en España, en el seno de una familia humilde, y desde muy pequeño se dedicó al cuidado de las ovejas. A pesar de su sencillez, llevaba en el corazón un deseo enorme: participar en la Santa Misa y encontrarse con Jesús.
Cuenta la historia que, mientras se encontraba en el campo cuidando su rebaño, al escuchar las campanas que anunciaban el momento de la consagración, se arrodillaba y adoraba a Jesús desde donde se encontraba. Para él, no existía regalo más grande que poder asistir a Misa y recibir a Cristo.
Más adelante, inspirado por el ejemplo de San Francisco de Asís y Santa Clara, decidió entregar completamente su vida a Dios e ingresar a la Orden Franciscana. Desempeñó con humildad los trabajos más sencillos: fue portero, cocinero y barrendero, sirviendo siempre con alegría y amor.
San Pascual fue un hombre profundamente enamorado de la Eucaristía. Incluso se cuenta que, en una ocasión, un hermano lo encontró danzando delante de una imagen de la Virgen María. Ante la mirada de quienes lo observaban, expresó con sencillez que no tenía grandes cualidades para ofrecerle, pero que podía ofrecerle su danza campesina. De ahí nació también ese nombre tan entrañable con el que hoy lo conocemos: Pascual Bailón. 💙
Su amor por Jesús Sacramentado estuvo presente hasta el último instante de su vida. Al encontrarse moribundo, escuchó las campanas que anunciaban la consagración y preguntó qué significaban. Al saber que era el momento en que el sacerdote elevaba a Jesús Eucaristía, exclamó con alegría ante tan hermoso misterio y poco después entregó su alma a Dios.
Incluso durante su funeral ocurrió un hecho que la tradición recuerda con profunda devoción: en el momento de la consagración, San Pascual abrió y cerró los ojos, como si desde la eternidad quisiera seguir adorando a aquel a quien había amado durante toda su vida. 🙏🏼✨
Hoy, al acercarnos a venerar su reliquia, recordamos algo fundamental: la reliquia no es objeto de adoración. La adoración pertenece únicamente a Dios. Nosotros veneramos a los santos porque su vida nos conduce hacia Cristo y pedimos su intercesión ante Él.
Que la vida de San Pascual Bailón nos enseñe a mirar la Eucaristía con un corazón nuevo, a reconocer a Jesús verdaderamente presente en su Cuerpo y Sangre y a recuperar ese deseo profundo de encontrarnos con Él en cada Santa Misa.
🙏🏼 San Pascual Bailón, amante de la Sagrada Eucaristía, ruega por nosotros.
Que por tu intercesión crezca en nosotros el amor y la devoción a Jesús Sacramentado; que aumente nuestro deseo de recibir dignamente la Sagrada Comunión y que nunca dejemos de pedir por quienes aún no creen en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y por quienes han dejado de valorar tan grande regalo.
✨ Jesús Eucaristía, aumenta nuestra fe.
✨ San Pascual Bailón, ruega por nosotros.