09/06/2015
Mateo 25:14-30
El panteón es un lugar muy triste, no solo por las personas que un día fueron de suma importancia para nosotros, sino por lo que se llevaron con sigo.
Ideas innovadoras, inventos extraordinarios, cantantes con una gran fuente de inspiración...
Todo lo que no pudo concretarse debido a que tuvieron miedo de desarrollar su talento.
Enterrar el talento es la peor cosa que podemos hacer, es negarnos a Dios y negarnos a nosotros mismos. Todo a causa del "miedo"
Dios nos va a pedir cuentas sobre lo que hicimos en el mundo, de lo que aportamos para el bien de la humanidad (Lo que le hicieras a mis pequeñitos me lo has hecho a mi).
No podemos simplemente esconder nuestro talento enterrándolo en lo más profundo de nuestro corazón. Debemos trabajarlo