15/08/2026
Continuando con las joyas de nuestro templo Parroquial, en este mes de agosto toca el turno a una de las imágenes más icónicas y veneradas. La purísima, la Inmaculada, la Asunción. Cualquier título que le demos le va muy bien.
Durante muchos años desde que fue adquirida cada 15 de agosto, día de la Asunción de la Santísima virgen al cielo se celebraban en nuestra comunidad las primeras Comuniones. Todo mundo de la primera mitad de los noventa hacía atrás hizo su primera comunión un 15 de agosto.
Era tanta la devoción que el Señor Cura J. Jesús Dávila le tenía a la Virgen que año con año en está fiesta litúrgica a modo de ofrenda se celebraban las primeras comuniones.
Está hermosa imagen fue adquirida por el Sr. Cura Dávila, la compró junto con el Cristo de la capilla de la Hacienda de Ayo el chico, lo que la hace ser una pieza de arte sacro muy antigua.
Desde su llegada fue instantánea la devoción y veneración del pueblo hacía ella, la imagen es una obra escultórica policromada de bulto redondo, de estilo neoclásico, que representa a la Inmaculada Concepción. La imagen al igual que la del segundo San José es de media talla y fue completada por el escultor José Marquez con una maestría que sugiere movimiento en los paños y una serena solemnidad en la pose.
El velo blanco cubre su cabello y hombros, enmarcando su rostro ovalado y sereno. El rostro presenta una expresión de contemplación y pureza, con los ojos ligeramente dirigidos hacia abajo.
Viste una túnica de marfil pálido que cae hasta sus pies, con ricos detalles dorados en el cuello y las mangas. Sobre ella, lleva un manto de un azul cobalto intenso, drapeado con elegancia y bordado con hilos dorados en los bordes y la franja central, creando un contraste cromático vibrante y sagrado.
María se encuentra de pie, erguida pero con un suave giro de cuerpo que añade dinamismo. Sus manos están cruzadas delicadamente sobre el pecho en un gesto de aceptación y devoción.
La Virgen está posicionada sobre una esfera de color azul oscuro que representa el mundo o el universo, que a su vez se apoya sobre una serpiente enroscada en la parte frontal, simbolizando el pecado original y el mal, que ella derrota.
A ambos lados de la base, tres ángeles querubines (cabezas aladas) emergen de nubes suaves. Los ángeles parecen mirar hacia arriba, mientras que el lugar en que se encuentran, cerca de la serpiente, les hace participar en la escena de la victoria divina sobre el pecado.
Más allá del valor artístico y económico de ésta hermosa imagen, su valor es sentimental ya que representa un símbolo central de la fe para los fieles que la veneran en nuestro templo Parroquial.
Si tienes una foto de tu primera comunión un 15 de agosto, con la imagen de la Virgen al fondo, compártela en los comentarios.