16/01/2026
A TODA LA COMUNIDAD EVANGÉLICA DE MÉXICO
A TODAS LAS DENOMINACIONES E IGLESIAS INDEPENDIENTES DE NUESTRO PAÍS
(Comparte por favor, es urgente, es importante)
Estamos ante un panorama mundial peligroso, donde el respeto a las leyes internacionales que deben regir a las naciones, están siendo violadas descaradamente todos los días, particularmente por el país del norte.
Los países militarmente fuertes amenazan con comenzar una posible Tercera Guerra Mundial.
Hoy nuestro país está en la mira del país del Norte, el pretexto son los Carteles de las dr**as, los cuales son los principales clientes de ese país en cuanto a las armas, y también sus principales proveedores de dr**as.
Ante esta situación tan peligrosa, se ha culpado especialmente a los gobiernos anteriores y también al actual. Se creyó que con la entrada de un nuevo gobierno (la 4T) iba a cambiar mágicamente todo, lo cual era una fantasía, hoy nuevamente, se comete el mismo error, creer que si interviene el ejército de los Estados Unidos Americanos todo será mejor. Una vez más la esperanza de que el hombre traiga paz y orden, está puesta en el lugar equivocado.
Nosotros, los que sabemos la historia bíblica, los que conocemos al Dios de la Biblia, los que tenemos los recursos espirituales que Dios nos ha dado, sabemos quién realmente puede traer un cambio a nuestra nación. Pero en muchos casos, y es lamentable decirlo, parece que lo olvidamos, SÓLO DIOS PUEDE TRANSFORMAR, GUARDAR Y GUIAR sabiamente nuestra nación.
Por tanto, es urgente y nuestra responsabilidad, dejar toda clase de egoísmo, todo protagonismo, todo deseo de figurar y unirnos en un clamor nacional por nuestro país, donde lo que realmente necesitamos es LA INTERVENCIÓN DIVINA, no alguien que en el fondo sabemos sólo quiere apropiarse de los recursos que nuestra nación tiene.
SUGERENCIAS:
1. Inicia personalmente y con tu iglesia con un tiempo de oración diariamente, en especial a favor de nuestro país, por tu ciudad y por el área específica donde vives.
2. Si diriges una iglesia o una célula, una misión o un grupo familiar, en tus reuniones incluye un tiempo de oración por nuestro país.
3. Determina si eres pastor, dedicar 21 días como lo hizo Daniel, para interceder por nuestro país, donde se incluya el ayuno, algunas vigilias de oración, cadenas de oración e incluso veladas con este mismo fin.
4. Si eres predicador o maestro, habla sobre el poder que Dios ha dado a su pueblo para TRANSFORMAR vidas; de cómo Dios puede intervenir a favor de su pueblo; de la responsabilidad que tenemos ante el mundo como hijos de Dios, y de cómo Él trabaja por medio de los que hemos creído en Jesucristo.
PUNTOS ESPECÍFICOS POR LOS QUE DEBEMOS ORAR.
1. Pidamos perdón por ser una nación que ha pecado y que vive alejada de Dios.
2. Pídamos perdón por nuestros propios pecados, y por nuestras faltas ante Dios.
3. Oremos a Dios por todos los que no conocen a Dios, para que Él prepare sus corazones y puedan obtener la salvación por medio de Jesucristo.
4. Oremos por nuestros gobernantes, que Dios ilumine sus corazones y tengan la oportunidad de conocer a Jesucristo como Señor y Salvador.
5. Oremos para que Dios use a la iglesia como mensajera del Evangelio, todo el tiempo y no sólo como esfuerzos esporádicos.
6. Oremos para que Dios nos dirija a hacer lo que realmente Él quiere que nosotros hagamos, y no lo que nosotros humanamente pensamos que debemos de hacer.
7. Oremos para que Dios haga un impacto espiritual en toda nuestra nación.
8. Oremos para que Dios libre a nuestra nación de cualquier intervención extranjera, y de toda violencia generada por los grupos delincuenciales.
Si como pueblo de Dios ignoramos, o nos hacemos los desentendidos sobre esto, no sólo estamos dejando en manos del Enemigo el destino de nuestro país, sino que como la sal, hemos perdido nuestro sabor y nuestra luz se ha apagado.
Es tiempo de hacer aquello que hemos descuidado, es tiempo de tomar nuestro papel en serio, de otro modo, nuestro destino y el destino de nuestros descendientes será amargo y doloroso, y mucho de eso será culpa nuestra, por no hacer lo que HOY nos corresponde y tenemos la oportunidad de hacer.
Creo firmemente que PARA ESTE TIEMPO DIOS NOS HA PUESTO.
Más que una invitación, es una súplica, para que te conviertas en un instrumento de cambio en este tiempo lleno de incertidumbre y peligro.
Dios les bendice
Pastor: VICTOR OLIVARES