03/10/2025
“…y serás bendición” (Génesis 12:2). Esta fue la promesa que Dios le hizo a Abraham.
Probablemente él se sentía frustrado por desear algo que no podía lograr por sí mismo: tener un hijo. Sin embargo, amaba a su esposa y le fue fiel, a pesar de que no veía cumplirse su sueño.
Esa llamó la atención de Dios, quien le hizo una promesa: “Vete de tu tierra… Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.” (Génesis 12:1-2).
El Señor no busca personas perfectas, sino sinceras, leales, fieles y de . Él no quiere darnos apenas una bendición, sino hacernos la propia bendición. Él quiere salvar, bendecir y usar nuestra para mostrar Su poder.
Por ello, no dependas de nadie más: tu socorro viene del Señor (Salmos 121:2). No cedas ante las presiones ni los malos comentarios que intentan matar tu fe, porque Dios honra a los que son leales, incluso en medio del dolor.
Si hoy te conocen por tus errores o fracasos, Dios puede cambiar tu historia, engrandecer tu nombre y hacerte una . ¡Aférrate a Él!
Si deseas aprender más y buscar la presencia de , te esperamos este miércoles a las 7 p. m. en Av. Revolución # 253, Col. Tacubaya, CDMX, o en la más cercana.