29/03/2021
Mi padre solía enseñarnos a ser diligentes con las cosas que teníamos que hacer, y lo hacía de una forma muy peculiar:
Cuando alguno de nosotros (sus hijos) éramos enviados a algún mandado, escupía en tierra y nos decía: "Antes de que se seque, ustedes ya deben de estar aquí "
Nos gustaba el reto, así que íbamos volando y así mismo regresábamos. Si lográbamos el reto, éramos premiados.
¡El tiempo es oro! ¡Qué desafortunados somos si lo perdemos!
Durante los sábados pasados hemos aprendiendo sobre verdades acerca del tiempo; como que el tiempo no es nuestro, sino que Dios nos lo ha dado para que seamos administradores de él, de tal manera que, si nosotros lo desperdiciamos, estamos haciendo mal.
Igual hemos aprendido que Dios nos ayuda a redimir el tiempo mal usado por nosotros, por ejemplo: cuando hacemos las cosas recordando que son para Dios; cuando no perdemos la capacidad de asombro ante los regalos de nuestro Buen Dios; cuando dejamos nuestras comodidades y nuestra prioridad es servir a Dios; y cuando vivimos no sólo en el presente, sino con miras en lo eterno. Entonces redimimos el tiempo que no es nuestro. Recordemos que debemos ser buenos mayordomos de tan preciado don, ahora... ¿Cómo usarás tu tiempo? ⏳
👉Te dejamos una pequeña infografía con las verdades aprendidas durante el mes, y te invitamos a que nos acompañes en las próximas reuniones de jóvenes. El tema del mes será "Nuestras relaciones".