26/01/2024
NO ES POR VISTA SINO POR FE
El patriarca guiado por Dios, salió de Ur de los Caldeos con toda su familia, incluido su sobrino Lot. Durante su peregrinaje, Dios bendijo la obediencia de Abraham y lo hizo prosperar grandemente. Su sobrino Lot también prosperó y sin duda la bendición que venía sobre su tío también le alcanzaba, hasta este punto también había caminado por fe como su tio.
La prosperidad que llegó a ambos traía consigo un problema, habían prosperado tanto que era imposible el seguir juntos. ¿Por qué tener conflictos entre ellos que gozaban de una buena relación? Entre ellos no había tal conflicto pero a su vez había la posibilidad. El patriarca en su experiencia llegó a la conclusión de que la solución era que Lot se independizase e hiciera rancho aparte. Por lo que citó a su sobrino a platicar y le dijo que era momento de separarse y la propuesta de Abraham fué razonable a los oídos de Lot. EL tio le dijo: "Escoge tú, si tu vas a la derecha yo iré a la izquierda, si vas a la izquierda me iré a la derecha." ¡Qué oportunidad se presentaba! Lot hizo lo que muchos suelen hacer, usó sus sentidos, su vista específicamente, su razonamiento, sus intereses y eligió lo que a su perspectiva era lo mejor: "Vio la llanura de Sinar, verde, de muchas fuentes de aguas, un lugar adecuado para seguir prosperando pero a unas escasas millas de Sódoma" y eligió. Al patriarca le tocó lo no tan agraciado, un lugar desértico, humanamente no aptó si se quiere prosperar, la tierra que nadie quiere. Pero lo cierto es que: "los ojos engañan". El tiempo siempre da la razón de si las decisiones son buenas o malas y el tiempo mostró que Lot no tomó la decisión correcta: "Sus yernos mu***os con la lluvia de fuego y azufre, su esposa convertida en estatua de sal, el ebrio y sus hijas cometiendo un acto incestuoso con su Padre de donde nacieron los Amonitas y los Moabitas." Pero Abraham terminó como el Padre de la fe y fue prosperado, su descendencia vive hasta hoy, el tiempo mostró que es mejor dejar que Dios te dé, a elegir lo que uno quiere.
Esta historia es la clásica novela dramática de dos hombres contrastantes, de Lot que guiado por la vista acabó en desgracia y de Abraham confiando en la promesa con un buen final. ES MEJOR GUIARTE POR LA PROMESA QUE POR LA VISTA.