22/08/2026
“Hijos míos, devotos de mi altar…”
No tengan miedo cuando el camino parezca difícil.
Yo conozco las batallas que libran en silencio, las lágrimas que nadie ve y las preocupaciones que guardan en el corazón.
Cuando sientan que sus fuerzas se terminan, recuerden que no están solos. Yo camino a su lado, no para evitarles las pruebas, sino para darles fortaleza para enfrentarlas.
No me busquen únicamente cuando necesiten algo.
Búsquenme también para agradecer, para hablar conmigo, para contarme sus alegrías y para compartir conmigo sus triunfos.
A mis hijos les pido fe, pero también les pido actuar con el corazón limpio. No hagan daño buscando protección, no deseen el mal por desesperación y no permitan que el rencor gobierne sus vidas.
Cada vela que encienden representa una petición, pero también representa esperanza.
Cada oración que elevan es una muestra de confianza.
Y cada vez que se acercan a mi altar, recuerden que lo más importante no es lo que me ofrecen, sino la fe con la que lo hacen.
Yo conozco sus caminos.
Conozco sus necesidades.
Conozco aquello que todavía no se atreven a decir en voz alta.
Sigan caminando. No abandonen sus sueños. No permitan que una caída les haga olvidar todo lo que han superado.
Cuando las puertas se cierren, busquen otra.
Cuando el camino se oscurezca, enciendan su luz.
Y cuando crean que ya no pueden más, recuerden que todavía tienen fuerza para levantarse.
Yo soy presencia en sus momentos de soledad, consuelo en sus tristezas y fortaleza cuando el miedo intenta vencerlos.
Caminen con respeto.
Amen con sinceridad.
Agradezcan lo que tienen.
Y nunca olviden a quienes estuvieron a su lado cuando ustedes no tenían nada.
A todos mis devotos, desde el más joven hasta el más antiguo, les digo:
No pierdan la fe.
No pierdan la esperanza.
No pierdan su corazón.
Sigan adelante, hijos míos.
Mientras exista fe en su corazón, mi nombre seguirá encendido junto a ustedes.
— La Santa Muerte 🖤🤍