24/08/2026
Matutina para Jóvenes 2026
Lunes 24 de agosto de 2026
“Celebridades sin pedigrí”
«Subió Jesús a una montaña y llamó a los que quiso, los cuales se reunieron con él» (Marcos 3:13, NVI).
Si fueras elegido para ser el director de una gran multinacional y tuvieras en tus manos un proyecto revolucionario, ¿a quién llamarías para que forme parte de tu equipo? ¿A amigos de la infancia, a especialistas o, tal vez, a personas famosas y atrayentes?
Cuando Jesús estuvo en la Tierra, no llamó a nadie con ese perfil para formar el núcleo de sus seguidores. Por el contrario, los doce discípulos eran personas humildes, analfabetas, llenas de defectos y fallas de carácter. Posiblemente aquellos hombres sin pedigrí fueran los menos probables para ocupar cargos de liderazgo en una empresa. Pero fue con ese grupo de "pueblerinos" que Cristo estableció las bases de su iglesia.
La Biblia afirma que, antes de que Jesús eligiera a los Doce, pasó toda una noche en oración. Observa el cuidado que tuvo el Maestro al llamar a personas para el trabajo misionero "más importante al cual hubiesen sido llamados alguna vez los seres humanos" (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, p. 258). Esto indica que las decisiones relevantes de la vida deben tomarse con las rodillas en el suelo. Es a través de la comunión con Dios que obtenemos las respuestas que tanto necesitamos.
En cuanto a la biografía de los doce discípulos, hay un aspecto interesante. Mientras que algunos son muy conocidos e incluso tienen libros en la Biblia, de otros no tenemos mucha información. Pedro, Andrés, Santiago y Juan eran pescadores; Leví Mateo era recaudador de impuestos; Simón era zelote, es decir, se involucraba con un grupo político radical contra Roma; Tomás y Felipe eran incrédulos; Natanael (también llamado Bartolomé) tenía una fe pura; Judas Iscariote se postuló para ser discípulo y se convirtió en el tesorero del grupo. Sin embargo, no sabemos prácticamente nada sobre Judas Tadeo y Santiago, hijo de Alfeo. ¿Quiénes eran ellos? ¿Qué hicieron? ¿Eran elocuentes o introvertidos? Independientemente de su currículo, lo importante es que fueron llamados por Jesús.
Tal vez te lamentes por ser un desconocido, sin carisma, un simple "hijo de Alfeo". Sin embargo, recuerda que, para Jesús, el pedigrí y la oratoria son cuestiones irrelevantes. Lo que realmente importa es aceptar el llamado y permitir que él te capacite.