01/01/2025
"1° DE ENERO SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN ANDRÉS SEÑOR DE CHALMA"
El pueblo de San Andrés Ocotlán perteneciente a la cabecera municipal de Calimaya, se llena de alegría al celebrar a un Santísimo Cristo milagroso el cual tomo el nombre de su pueblo y que al paso de los años se le dió una segunda advocación con la que actualmente es conocido como Nuestro Señor de Chalma.
Ante las miles de historias que se han transmitido por los años referentes al Cristo en unas se sabía que había sido encontrado en un viejo establo del mesón por unos arrieros en un primero de Enero, otros refieren que fue donado por una familia perteneciente a esta comunidad, otra historia refiere que está imagen es hermano del Cristo que se encuentra en el Santuario de Chalma, otra versión de un comerciante que venía a vender a la comunidad y traía consigo al Cristo y que antes de morir decidió dejarlo al pueblo o bien la festividad se le dedicaba en acción de gracias por el año que termina y el año que inicia. Muchas versiones surgieron a lo largo del tiempo acerca del Santísimo Cristo sin saber con exactitud cuál fue el origen de la imagen y su devoción, gracias a los documentos que existen y la recopilación de datos se ha llegado a la verdad de dicha imagen y el origen de la festividad del primero de Enero en dónde a continuación se narra lo siguiente.
San Andrés Ocotlán fue pueblo de visita del Convento de San Pedro y San Pablo Calimaya desde 1560. Al erigirse en vicaría fija el pueblo de Mexicaltzingo en 1822, pasó a ser atendido por el cura vicario residente en dicho pueblo. Aunque por algunos periodos volvía a ser atendido por el cura párroco de Calimaya. El 26 de febrero de 1924 al erigirse en parroquia Mexicaltzingo, se volvió agregar a su jurisdicción San Andrés junto con el pueblo de San Bartolito, sin embargo, el 6 de mayo del mismo año, se revocó este decreto restituyendo dichos pueblos a su antigua parroquia de Calimaya. El 12 de agosto de 1960 fue agregado a la parroquia de San Antonio la Isla. Actualmente San Andrés Ocotlán es parroquia, eregida el 30 de Noviembre del 2011.
En este pueblo se venera un antiguo Cristo de que se tienen noticias gracias a un conjunto documental que se encuentra en el archivo parroquial de Calimaya y que, autores como el padre Jesús García Gutiérrez, historiador y bibliógrafo, logró consultar e hizo relación de lo mismo en una breve crónica que se publicó en la “Gaceta Oficial del Obispado de Toluca” (no. 6, tomo III, junio de 1953), y de la cual compartimos la siguiente información:
“En 1777 era cura de Calimaya el Pbro. Dr. Teodoro Agustín de Nava y tenía como teniente de Cura o Vicario de pie fijo en Mexicaltzingo al Pbro. Br. D. José Mateo Ferreira, el cual le avisó el 1º de enero de 1777 que un Santo Cristo que estaba en la casa de un indio de S. Andrés Ocotlán estaba sudando.
“De la información se saca en limpio que, hacia 1770 Julián Casimiro Mendoza, indio de Calimaya, oficial de escultor, hizo para Joaquín Jiménez, indio de S. Andrés Ocotlán, un Santo Cristo de madera de haya bien reseca, que tiene una vara y cuarta, sin la cruz y es todo macizo, sin más huecos que los correspondientes a los ojos y que un indio llamado Antonio Mendoza, natural de Santiago Tlatelolco, extramuros de Méjico y vecino de S. Andrés, oficial de dorador, encarnó y pintó al dicho Santo Cristo; que Martín de Santiago, ya difunto y Juliana Agustina, su mujer, lo llevaron al Carmen de Toluca, donde un fraile del convento lo bendijo.
“… Por lo que respecta al sudor, la primera providencia que tomó el Dr. Teodoro Agustín de Nava, fue sacar el Santo Cristo de la casa y llevarlo a la iglesia, para cerciorarse del hecho del sudor y que no era provocado por medio naturales, y ya en la iglesia lo encerró en la sacristía, pieza que no tenía ventana, ni comunicación alguna con otra pieza, se guardó la llave y una noche fue a ver al Pbro. D. Nicolás Escamilla, teniente de Cura, y lo invitó para que con el mayor secreto lo acompañara para examinar al Santo Cristo, como lo hicieron, llegando al pueblo como a las 3 de la mañana, se convencieron de que todas las puertas estaban cerradas y que no había persona alguna, fuera de los sacristanes, a los que encontraron profundamente dormidos; hechas estas diligencias y alumbrándole los sacristanes, subió a donde estaba el Santo Cristo, le quitó la cabellera y tocándolo y palpándolo, se dio cuenta de que no tenía cisura, ni quebradura, ni rastro de barreno y la tez perfectamente lisa y cerrada, le quitó el cendal, lo examinó de pies a cabeza, sin haber encontrado cosa alguna a la cual poder atribuir el sudor.
“Y sin embargo él, dos sacerdotes, varios españoles e indios a quienes tomó declaración aseguran bajo juramento que vieron sudar, en la casa, en la sacristía, en el altar mayor de la iglesia, a diversas horas del día y de la noche; unas veces poco y otras veces mucho, y en una ocasión mientras el Dr. Teodoro Agustín de Nava celebraba una misa cantada a los pies del Santo Cristo”.
Así es cómo según el padre Jesús García Gutiérrez se desprende de los documentos del archivo parroquial de Calimaya, la historia de esta venerada imagen por los pobladores de San Andrés Ocotlán y de pueblos circunvecinos.
Es por ello que desde el 1° de Enero de 1777 el Santísimo Cristo comienza su veneración en el templo de San Andrés Apóstol conmemorando anualmente su primer milagro, es así como su amado apóstol sede el lugar principal en el altar de piedra y adobe el cual actualmente se conserva con los frescos de angeles pasionarios, flores y frutas. Al paso de los años se realizó el actual retablo estilo churrigeresco estofado en hoja de oro siendo uno de los importantes en la región del Valle de Toluca declarado patrimonio de la nación.
La noticia corrió por distintos pueblos y con el paso de los años el Santísimo Cristo fue muy venerado, como prueba los milagritos de plata y exvotos resguardados en la parroquia, la festividad es de las más conocidas que marcaban el inicio del año en el Valle del Matlatzinco, en dónde las familias de la comunidad preparaban el mole de guajolote para sus invitados al igual a la gente de otros pueblos que se acercaban a pedir el taco se les atendía, tradición que hoy en día se conserva.
La festividad inicia desde el 24 de diciembre que anteriormente la misa era de gallo, en la Natividad del Señor. Al día siguiente 25 se realiza un tradicional paseo de carros alegóricos por las calles de la comunidad con pasajes de la vida de Jesús o bien referentes a la Navidad, junto con danzas, banda de viento y encabezando la réplica del Cristo.
El día 31 de Diciembre se adorna el templo con muchas flores, a puerta cerrada con quema de cuetes y rogación de campanas el Santísimo Cristo es cambiado de cendal y su limpieza general, años atrás la Sagrada Imagen era bajada de su altar cubierto con lienzos blancos y colocada en el centro del pasillo la Mayordomía junto con gente del pueblo hacían guardia todo el tiempo en que la imagen estuviera abajo para su veneración y la visita de sus fieles. Ese día se hacía la misa de vísperas y agradeciendo el año que termina, se recibía el nuevo año en la iglesia en el cual a las doce de la mañana con repiques de campanas se quemaba el castillo y fuegos pirotécnicos tradición que se conserva, amenizando la banda de viento. Toda la noche el templo permanece abierto y se hace la velación del Señor. En el cual años atras las mujeres y mayordomos lo realizaban con su cirio.
En la aurora ya del 1° de Enero comienzan las mañanitas con bandas y mariachis que personas de buena voluntad le ofrecen al Señor. La alegría de campanas y cuetes se hace escuchar junto con las danzas como los doce pares de Francia de la misma comunidad, chinelos, apaches y arrieros, las bandas de música. Cerca de medio día la celebración eucarística se hace presente algunas veces de tres ministros como era ya la tradición, en tiempos atrás al término del sagrado oficio el Cristo salía en procesión bajo palio por el atrio, siendo un momento de mucho respeto con rezos, cantos y melodías de viento acordes al momento, al finalizar la procesión el sacerdote daba la bendición con la sagrada imagen. Hoy para su conservación el Cristo ya no es bajado de su altar pero se colocó una escalera para que todos los fieles se acerquen a besar al Divino Señor. Todo el día se llena de alegría miles de devotos acuden al Santuario de San Andrés Ocotlán para agradecer o pedir las bendiciones del Señor. Por la noche se hace presente la quema de castillo y cerrando el día con baile popular, la feria se llena de juegos mecánicos, pan de feria, dulces típicos, comidas y más.
El día dos de Enero por igual se realizan las mismas actividades como el día primero.
El día 6 de Enero se realiza una misa que marca el consumo de la festividad y en ello las mayordomias y fiscales hacían el cambio de sus cargos a los nuevos integrantes.
Al Señor de San Andrés se le atribuyen muchos milagros como la erradicación de la epidemia ocurrida en Agosto de 1833 que azotó a los tres pueblos de Calimaya, Zaragoza de Guadalupe y San Diego la Huerta, el calmar la furia del Nevado de Toluca, proteger a su pueblo y a los peregrinos que lo veneraban durante la revolución mexicana y la guerra cristera, es aquí donde los fieles que lo visitaban le dan el segundo título de Nuestro Señor de Chalma.
El Viernes 26 de Agosto del 2016 al término de la misa en su festividad del último viernes de Agosto, los vidrios que resguardan el nicho comenzaron a empañarse esto ante la impresión del párroco, peregrinos, mayordomos y fieles a lo cuál inmediatamente las campanas tocaron a rogación, el párroco Jesús Montaño ingresa al nicho del Señor y observa como unas gotas de sudor escurrían por los brazos del Cristo, pidiendo a los fieles hacer oración y teniendo respeto por el suceso. Poco a poco los vidrios se fueron desempañando. El día 30 de Agosto del 2019 en su festividad, la imagen nuevamente sudo, dándose el suceso en la tarde noche a lo cuál nuevamente el párroco invita a los fieles hacer oración y pidiendo respeto. Esto se toma como prueba de que el Santísimo Cristo está haciendo un gran milagro.
En marzo del 2020 la Sagrada Imagen es bajada de su altar para hacer una proseción de rogación por todo su pueblo pidiendo la protección y la salud ante la pandemia de COVID-19, conmoviendo a todos por el suceso recordando su milagro en la epidemia de 1833, San Andrés Ocotlán ante los rezos al Señor la taza de mortalidad fue mínima a comparación de los pueblos circunvecinos donde se encontraban sepultando hasta 10 o 12 personas al día. Mucha gente que estaba enferma o al borde de la muerte se encomendó al Señor de Chalma de San Andrés, dando gracias por su salud al tener su alivio otorgándole misas, ofrendas o música en sus festividades realizadas al termino de la contingencia.
El Santísimo Cristo de San Andrés Señor de Chalma es el patrón principal y protector de cuyo pueblo eligió estar para siempre, siendo venerado por sus habitantes y fieles devotos de varios pueblos circunvecinos con mucha fé y amor en sus festividades efectuadas el 1°de Enero, Primer Viernes de Cuaresma y el Último Viernes de Agosto, dónde siempre derramará sus bendiciones.
"VENID A MI TODOS LOS QUE ESTÁIS CANSADOS Y FATIGADOS Y YO OS ALIVIARÉ"
Créditos:
Anónimo
Testimonios de San Andrés Ocotlán
Téc.D.G. JCYH
Cálida, pan para la Cultura.