20/02/2026
"FESTIVIDAD DEL PRIMER VIERNES DE CUARESMA AL MILAGROSO CRISTO DE SAN ANDRÉS NUESTRO SEÑOR DE CHALMA"
La cuaresma es el tiempo de preparación para la Semana Santa, y en estas fechas distintos lugares y santuarios del país mexicano se alistan para su fiesta patronal especialmente dedicada a alguna advocación de Jesucristo en donde atrae a cientos de fieles y peregrinos.
Tal es el caso de la delegación de San Andrés Ocotlán, en el cual cada primer viernes de cuaresma lleva a cabo una festividad pequeña al Santísimo Cristo de San Andrés Nuestro Señor de Chalma.
Esta festividad surge durante el siglo XX en el año de 1910 cuando da inicio la Revolución Mexicana, las peregrinaciones provenientes de municipios del norte y centro del Estado de México como Atlacomulco, Ixtlahuaca, Jiquipilco, Temoaya, Toluca...que tenían como destino celebrar el miércoles de ceniza, la cuaresma y la Semana Mayor en el Santuario del Señor de Chalma ubicado en el Sur del estado, detienen su promesa de llegar a su destino ya que al estar muchos poblados en guerrillas y bajo el poder de las tropas militares, arriesgaban su propia vida. Al no poder cumplir su manda se enteran que en el pueblo de San Andrés Ocotlán se veneraba a un Cristo muy milagroso y es así como los pasos de los peregrinos se encaminan hacia ese poblado.
Así los peregrinos pudieron celebrar con gran entusiasmo al Señor de San Andrés, ofreciendo sus rezos, penitencias, danzas, notas musicales… como lo hacían en Chalma. Los habitantes ofrecían a los peregrinos alimentos y hospedaje uniendo así lazos de hermandad uniéndose también a la alegría de la festividad. Desde ese momento el Cristo tiene una segunda advocación, los peregrinos deciden llamarle al Señor de San Andrés como Nuestro Señor de Chalma cuyo nombre lo conocemos hoy en día.
Poco después surge la guerra cristera todas las iglesias y santuarios son cerrados, pero en el anonimato los peregrinos siguen viniendo a San Andrés para cumplir con su promesa. Muchos peregrinos tenían el temor de que llegaran las tropas militares y con ello ser fusilados o despojados de sus pertenecías y familiares, pero fue tanta la Fe que pusieron en el Señor de San Andrés que ningún batallón toco las tierras de este pueblo siendo testigos de muchos milagros.
Al consumarse la revolución y la guerra cristera, las campanas de los templos vuelven a sonar y las puertas son abiertas para la feligresía. Las peregrinaciones emprenden nuevamente la ruta hacia el Santuario de Chalma no sin antes haber pasado a venerar al Señor de San Andrés que por varios años ofrecieron sus cantos y alabanzas. Hoy en día muchos poblados conservan esa tradición de pasar a visitar al Divino Cristo especialmente durante toda la cuaresma siendo este pueblo parada obligatoria para recibir los alimentos, tomar un descanso o pernoctar la noche.
San Andrés Ocotlán en agradecimiento, retoma la festividad para venerar al Santísimo Cristo llevada a cabo el Primer Viernes de Cuaresma que hoy perdura, se realiza con salvas de cohetes, misas, banda de viento, fuegos pirotécnicos y lo que destaca son la danza de los guarincitos en donde la gente adulta especialmente los niños se visten de calzón de manta, trajes otomíes y mazahuas recordando a la gente peregrina que venero al Señor portando un estandarte adornado con papel de china ofreciendo cantos, alabanzas especialmente dedicadas al Señor, el chimare cu y demás sones. Al término de la celebración se regalan tlaxcales, gorditas, pulque, tacos y galletas.
Esta es una de las tres solemnidades que con tanto fervor se venera durante el año al Milagroso Cristo Señor de Chalma de San Andrés Ocotlán.