26/08/2026
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos recibirán
consolación.
MATEO 5:4
Toma Nota:
Este versículo nos recuerda que Dios ve nuestro dolor y se preocupa por él. El duelo puede surgir de una pérdida, una decepción, una aflicción o el quebranto que experimentamos en este mundo, pero Jesús promete que el consuelo está a nuestro alcance. Dios no ignora nuestra tristeza ni nos deja cargarla a solas. Él se acerca a quienes sufren y les brinda paz, fortaleza y esperanza. Que este versículo te anime hoy a confiar en que, aun en los momentos de dolor, el consuelo de Dios es real y su presencia está cerca.