25/06/2026
Durante estos días, nuestros hermanos que han concluido su etapa de postulantado viven un retiro espiritual como preparación inmediata para la toma de hábito, con la que iniciarán oficialmente el Noviciado.
La Iglesia describe el noviciado como el tiempo en el que comienza la vida del religioso y en el que los novicios, mediante un camino de oración, formación y discernimiento, buscan conocer más profundamente su vocación divina y experimentar el modo de vida propio del Hermano Menor.
Al revestirse del Santo sayal, nuestros hermanos expresan exteriormente el deseo de seguir a Cristo, a la manera de san Francisco de Asís, iniciando un año de especial gracia, prueba y crecimiento en la vida evangélica.
Pidamos al Señor que fortalezca su vocación, les conceda fidelidad y alegría en este nuevo comienzo, y que, por la intercesión de Nuestra Señora de los Dolores y de nuestro seráfico padre san Francisco, perseveren siempre en el camino que Él les ha mostrado.
Pidamos por nuestros hermanos que iniciarán esta etapa.