NUESTRA DECLARACIÓN DE FE
Creemos que La Biblia es toda la Palabra Revelada de Dios, que fue verbalmente inspirada, es infalible y autoridad final de fe y practica. Creemos en que hay un solo Dios, Creador, que sustenta y da fin a todas las cosas, eternamente existente en tres personas: El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. Creemos en la Deidad de Nuestro Señor Jesucristo, en su nacimiento virgi
nal, en su vida sin pecado, en sus milagros, en su muerte vicaria y expiatoria, en su sangre derramada, en su resurrección corporal, en su ascensión al cielo para estar a la diestra del Padre y en su segunda venida, personal y premilenial por todos sus santos. Creemos en la deidad y en el ministerio presente del Espíritu Santo, El convence al pecador, regenera al que cree y; mora, sella, instruye, reprende y guía al creyente El llena y controla cada vida que esta totalmente rendida a ElCreemos que Satanás existe como persona y que es astuto, que tiene poder (limitado) y reino; que ya fue juzgado en la cruz del calvario y que sera atormentado eternamente en el lago que arde con fuego y azufre. Creemos que el hombre es completamente depravado, es pecador por naturaleza y practica, destituido de la Gloria de Dios, totalmente perdido y con la necesidad de la convicción y regeneración (Nuevo Nacimiento) a través del ministerio del Espíritu Santo
Creemos que la Salvación es un regalo de Dios, ofrecido por su gracia y que se recibe por la fe personal en el Señor Jesucristo, mas nada
Creemos en la resurrección corporal de los Creyentes “Para Vida” y del incrédulo “Para Juicio” y eterna condenación. Creemos en el Cielo literalmente con calles de oro y en un in****no literalmente con fuego y azufre. Creemos en la unidad del Espíritu de los creyentes en el Señor Jesucristo y no en la unidad organizada por el movimiento ecuménico. Creemos en la iglesia local, que es el cuerpo de los creyentes bautizados, que se reúnen en la obediencia a Cristo para llevar a cabo la Gran Comisión. Creemos y practicamos la separación personal y eclesiástica con base en la Palabra de Dios. Creemos que la Biblia condena la homosexualidad como un pecado, tanto como el adulterio y la fornicación (1 Corintios 6:9-10). Por lo tanto, un homosexual, como otra persona inmoral, no puede ser miembro de nuestra iglesia, ni tampoco puede ocupar ningún puesto en la misma, a menos de que no se arrepienta sinceramente, abandonando su camino inmoral.