08/09/2026
Muchas veces decimos: “Dios siempre tiene el control”, y es verdad.
La Escritura afirma que Dios es soberano y que nada escapa de su gobierno. Pero esa verdad nunca significa que nosotros quedemos sin responsabilidad.
Precisamente porque Dios gobierna, nosotros debemos obedecer lo que Él nos manda.
Santiago 1:19-20
“Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.”
Hay cosas que debemos aprender a controlar por la gracia de Dios: nuestras palabras, nuestras reacciones, nuestro enojo y la manera en que respondemos a los demás.
Hoy recordemos: no podemos controlar todo lo que sucede, pero sí somos responsables delante de Dios de cómo respondemos ante lo que sucede.
Pidamos al Señor dominio propio, sabiduría y un corazón humilde para escuchar antes de responder, pensar antes de hablar y detenernos antes de enojarnos.
Que nuestras palabras y nuestras reacciones de hoy reflejen a Cristo.
Bendiciones!
Que tengan un bonito día.